Uno de los problemas de los escritores, sobre todo los noveles, cuando quiere escribir o publicar un libro, es que no es asesorado por un editor sino por alguien que trata sus libros como el que vende salchichas en el mercado de abastos. Y luego viene la frustración.
Es importante por tanto mejorar la obra. Un buen informe de lectura profesional puede ayudar de manera sustancial a un texto y ser clave para tener éxito con los lectores. Por tanto, por favor, si quieres que tu libro sea un libro y no un trabajo escolar, trabaja profesionalmente.
Las personas se tiran meses o años hasta terminar un libro, y luego, por no contratar un servicio profesional, lo imprimía de cualquier manera. Olvídate, aunque hayas escrito la gran novela, si está llena de fallos literarios evitables, problemas en la coherencia argumental y la estructura lógica del texto, nadie, nadie te va a comprar nada. Si no sabes hacerlo, que te lo haga alguien que sepa. Estos errores impiden explotar al máximo el potencial de la obra.
No puedes pretender vender nada si tu libro no está corregido. La idea de estar navegando por Amazon, descargarse un capítulo de un libro
que te ha llamado la atención por su sinopsis y atractiva cubierta, para ver cómo va para luego comprarlo si te gusta lo que lees como muestra gratuita, y encontrarte un batiburrillo de líneas con faltas de ortografía como si fuera un mensaje entre amigos de un grupo de Whatsapp es lo peor. En un informe de lectura para escritores los expertos analizan tu obra literaria antes de su publicación y te dan consejos para optimizarla al 100 %.
Corrige, sé minucioso con lo que escribes, y si ves que se te escapan cosas, porque siempre pasa, pide a un profesional que lo haga por ti y lo haga bien. El informe de lectura es uno de los servicios más importantes para escritores independientes. Muchos autores se quedan a mitad de camino de su verdadero éxito editorial porque no pidieron un informe de lectura profesional antes de publicar.
El informe de lectura es una valoración objetiva de tu trabajo como escritor. Es un texto de 5 a 15 páginas escrito por un lector profesional. El él se realiza un análisis del contenido donde se te indicarán la cantidad de capítulos o apartados. También se señala el tema principal que aborda el texto y cuáles son los personajes. Además se muestran las principales secuencias de la trama, las voces narradoras y la estructura temporal y espacial del relato.
Lo que sigue es una valoración del lenguaje y estilo: el léxico, el registro y el tono que emplea el autor. También se evalúa cuál es el público al que se dirige el texto y la eficacia del mensaje que se busca transmitir.
En tercer lugar se debe hacer un estudio de la sinopsis: Un resumen muy breve y general del libro. Esta información debe ser mencionada sencillamente, sin entrar en detalles, y es conveniente escribirla de manera que despierte la curiosidad en el lector y lo invite a seguir leyendo tu informe de lectura
Otro punto es la valoración comercial. Básicamente, grosso modo, ver que el contenido no sea un delirio y tenga algún interés. Si además está bien escrito, mejor. Si los profesionales trabajan con tu libro, tu libro dará la mejor versión de sí mismo, y por tanto será, entre otras cosas, más vendible, al ser mejor libro. En un informe de lectura para escritores, la editorial se pone en la piel del lector ideal de tu libro y determina si tu texto causa el efecto adecuado en el público.
No puedes esperar que tu libro obtenga muchas ventas si tiene muchas faltas de ortografía o defectos de redacción evidentes.
Estudia el mercado, estudia la temática de tu libro y observa otros similares, mira qué libros se venden más y qué precios tienen. Es un trabajo que puede llevarte un
tiempo y en el que un editor puede ayudarte, porque no es sencillo.
Pero hay una pauta clara; los libros que más se venden no son los más baratos. A la hora de comprar un libro, un lector mira primero a su autor y la
temática, luego la sinopsis de dicho libro o las referencias que le hayan dado, mira si la edición es buena, si la cubierta le llama la atención, etcétera. Lo que no mira,
sin contar obras que por su valor patrimonial o artístico tengan un precio muy elevado, es su PVP.
Quizás escribiste un libro primorosamente cuidado en ortografía y redacción, pero tu público no siente que la historia sea trascendental o impactante. Por muy elevada que creas que pueda ser tu obra, eso lo tiene que decidir el lector. El lector la juzga, la pone en su sitio. Cuando sale de manos del autor la obra ya
no es suya, y está abierta a miles de interpretaciones. Porque ya no es de nadie. Y para que forme parte de la sociedad y no sea un ejercicio psicológico guardado en un cajón, si es lo que quieres, debes hacérsela llegar. La calidad no está reñida con la capacidad de hacer disfrutar, de entretener. El concepto de entretener no es que escribas sobre los amantes de cualquier fisioculturista de un programa de Telecinco, es que no te pierdas en giros oscurantistas dignos de la pedantería postmoderna que no conduce a nada, más allá de algún puesto en alguna universidad de relumbrón.
Es más, tienes que aportar valor a tu obra. Y ese valor debe reflejarse en el precio. Tu libro te ha costado horas de trabajo, esfuerzo, quebraderos de cabeza. Eso es un valor. Y ese valor debes darle un precio. Debes marcar de alguna manera todo ese trabajo que hay detrás en un precio, que se materializará con dinero. No valores tu trabajo en un precio bajo, porque si tú no valoras lo que haces, menos lo hará el lector .
Conclusiones y recomendaciones
Debes aprovechar esta parte para hacer tu reflexión personal acerca de la obra.
Para ello debes retomar lo que escribiste en los pasos anteriores y elaborar una conclusión que dé significado a las estrategias empleadas por el autor.
No seas aburrido, y di lo que tengas que decir. Sé entretenido, da al lector algo diferente. Para escuchar lo de siempre están los telediarios. Sé duro, retrata la
sociedad tal como la percibes y tal y como crees que se está desarrollando. Si haces un ensayo sé riguroso y no te ciñas a las lecturas de siempre, sino a estas y algunas más, dale un toque diferente, sé rompedor, aporta algo a la sociedad y sobre todo, busca, sin artificios, conmover al lector de alguna manera.
Para escribir bien y aportar algo entre otras cosas hay que ser valiente. Para los demás siempre estarán los debates televisados sobre el estado de la nación.
Tú Escritor, para cualquier cosa hay que trabajar mucho y trabajar duro. No hay más.