Un reciente informe de la Federación Estatal de Trabajadoras de las Administraciones Públicas de CGT (FETAP-CGT) revela que a las 8 de la mañana del 29 de octubre de 2024, se notificó al ‘112 Comunitat Valenciana’ sobre la primera incidencia registrada en Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV). El problema, ubicado entre las estaciones de Alginet y Castelló, fue el inicio de una serie de incidentes a lo largo de la mañana, que incluyeron cortes de circulación, fallos eléctricos y situaciones de riesgo.
Este informe, presentado como acusación popular en el juzgado que investiga la gestión de la riada, documenta los hechos ocurridos aquel día y señala que ya había 230 víctimas mortales y numerosos daños materiales. Entre los investigados se encuentran la exconsellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, y su exmano derecha, Emilio Argüeso.
El documento relata cómo, desde las 7.59 horas, el Puesto de Mando de MetroValencia informó al ‘112’ que la fuerte lluvia impedía la circulación de trenes entre Alginet y Castelló. La FETAP destaca la vulnerabilidad del municipio de Alginet, dado su riesgo de inundación, y critica la falta de reconocimiento de la gravedad desde el inicio de los incidentes.
Además, el informe señala que tampoco fue posible organizar un servicio de autobuses alternativo, ya que la autovía A-7 estaba intransitable a causa del agua. Por tal motivo, la Línea 1 finalizó su recorrido en la estación de Alginet. A las 11 horas, se decidió suspender definitivamente el servicio ferroviario en el tramo afectado debido a los daños sufridos.
Las inundaciones también afectaron la comunicación con varias estaciones y causaron fallos en las líneas de alto voltaje, lo que obligó a implementar un Procedimiento de rebases de señales (PRS). La situación empeoró con otro incidente a las 11.30 horas, cuando se avistó un vehículo atrapado en un barranco con dos personas pidiendo ayuda. La emergencia fue notificada al ‘112’ y a la Policía Local.
Durante la tarde, las lluvias obligaron a evacuar a viajeros y maquinistas por problemas con la catenaria, alcanzando niveles críticos de agua en estaciones como Paiporta, donde los trenes lograban pasar con dificultad. A las 19.40 horas, una inundación repentina afectó las instalaciones de Valencia Sud, obligando a la evacuación del personal de seguridad y de aproximadamente un centenar de pasajeros.
El informe concluye que la Generalitat Valenciana contaba con suficiente información para activar medidas preventivas desde las 18.45 horas, dadas las crecientes alertas por un aumento en el caudal de la Rambla del Poyo. Sin embargo, estos datos no se compartieron con los municipios afectados, y no se siguieron los protocolos adecuados del Plan Especial de Inundaciones.
Como resultado, el Puesto de Mando quedó completamente anegado, ocasionando un accidente que provocó una grave lesión en un trabajador. Ante la gravedad del informe, FETAP-CGT solicita que testifiquen varios altos cargos, entre ellos Francisco Javier Sendra Mengual, Alfonso Novo Belenguer, José Pascual Rubio Alemany y Francisco José García Salas, para esclarecer posibles fallos en la gestión de la emergencia.
El sindicato sostiene que los hechos denotan una falta de coordinación, seguimiento, comunicación efectiva y aplicación de los procedimientos de protección civil adecuados.