El informe Vía Universitaria advierte sobre las desigualdades en el acceso a la educación superior y solicita la implementación de políticas enfocadas en la equidad, género y bienestar para los estudiantes.
En las conclusiones del estudio se destaca que la presión económica afecta negativamente la experiencia universitaria de los alumnos. Además, se observa que la universidad no presencial está ganando terreno y se está posicionando como un modelo educativo con identidad propia. Asimismo, la brecha de género persiste en las aulas, reflejada en sesgos en la elección de carreras, desigualdad en el manejo del tiempo y expectativas diferentes entre hombres y mujeres.