El Ministerio del Interior ha remitido un informe al juzgado sobre el funcionamiento del Es Alert, el sistema que emitió un SMS masivo a las 20:11 horas del 29 de octubre pasado. El documento, que fue aprobado en diciembre de 2022, aclara que el protocolo de actuación es de carácter «provisional» y que la Dirección General de Protección Civil es la entidad responsable del sistema.
La tecnología de este sistema solo puede emplearse para enviar mensajes relacionados con la protección de la población. El SMS tiene una longitud de 615 caracteres y se redacta en el momento del aviso. Aunque se define una zona de influencia, el sistema no puede determinar cuántos dispositivos han recibido el SMS ni el porcentaje de aparatos en los que ha sido visualizado, de acuerdo con el protocolo vigente.
La competencia para emitir alertas es de carácter autonómico y territorial. Sin embargo, existen mecanismos para gestionar una alerta desde otra demarcación si el órgano competente presenta problemas. El sistema utiliza el mecanismo Clave para verificar a los usuarios conectados. En la Comunitat, uno de los verificadores, un técnico de Emergencias, validó el mensaje mientras teletrabajaba desde su domicilio.
El protocolo recomienda separar las labores de creación de una alerta de las de aprobación del mensaje. En cualquier caso, se requiere la intervención de dos responsables para emitir un aviso de protección, debido al alto impacto potencial que este sistema puede tener sobre la población y la «relativa facilidad» para enviar mensajes que podrían resultar alarmantes.
Por esta razón, es necesario un control exhaustivo del sistema, y se aconseja realizar una prueba anual de su funcionamiento. En la Comunitat, según la consellera Pradas, se llevaron a cabo dos simulacros aunque uno presentó fallos.
La jueza a cargo del caso estima que el mensaje del Es Alert se envió con retraso. Este llegó a los teléfonos móviles de los valencianos a las 20:11 horas, cuando desde al menos una hora antes ya circulaban imágenes y noticias sobre el desbordamiento del barranco del Poyo. No obstante, el mensaje no iba dirigido a advertir sobre este barranco ni a las poblaciones de l’Horta Sud, sino al riesgo de que la presa de Forata colapsara y causara un desastre que, según algunas previsiones, podría haber resultado en la muerte de cerca de 20.000 personas.