
Hace dos meses Javier Oliver, vecino de Rocafort, deportista nato de la bicicleta y montañero de toda la vida, decidió subir a coronar la cima del Everest en la cordillera del Himalaya en Nepal-Asia, en compañía de su hermana Eva Oliver que lo acompañaría hasta el Campo Base, en apoyo moral a su mujer Carmen González-Meneses que había superado esta maldita enfermedad del cáncer y para recaudar fondos de investigación para la Asociación Española contra el Cáncer de Valencia, en un reto personal denominado Encordados por la vida.

Ayer a las 5 de la madrugada Javier Oliver coronaba la cima del Everest, después de tener que alargarse esa espera de ataque, debido a que la ventana climatológica que permitiera esa ascensión se abriera, teniendo que soportar temperaturas extremas entre -35º bajo cero, sin dormir, pasando frío y con la incertidumbre que sería imposible esperar más tiempo allí arriba porque peligraría su vida.

Una expedición que para llegar a la cima del Everest a 8.848 metros de altitud, han tenido que realizar varias rondas de aclimatación desde el Campo Base a diferentes campos de altitud , teniendo que cruzar por la Cascada de Hielo, el Valle del Silencio, la cima del Espolón de los Ginebrinos, las Bandas Amarillas, el Collado Sur, la Pared Lhotse , el Escalón de Hillary y la cima del Everest entre otros.

Javier Oliver ha tenido que realizar un importante esfuerzo y desgaste físico ,pero la parte emocional ha sido mucho más dura, sobre todo cuando su hermana Eva Oliver que le acompañaba , en la primera ronda de aclimatación antes de subir a la Cima de Lobuche, sufrió una caída y se lesionó la pierna teniendo que ser rescatada por un helicóptero, trasladada a un centro sanitario y abandonar la expedición, con esa despedida durísima en el Campo Base donde aparecen los recuerdos, las emociones , las miradas de lamento y esos ojos que se empañan sin poder articular palabra, deseándole mucha suerte y animándole a seguir adelante para tocar esa cima por ella y por todos los que estaban apoyando esta aventura.
Un reto de ensueño que su mujer Carmen González-Meneses se ha encargado día a día de apoyar, animar y motivar a todos los que lo hemos seguido, traduciendo los partes diarios de IMG por la noche entre muchos desvelos, para mantenernos informados de los acontecimientos que se iban sucediendo en la expedición desde que empezó esta aventura, con esos 5 largos días del ataque a la cima donde no hay posibilidad de comunicación y que es donde realmente se juegan la vida estos valientes montañeros.

Hoy Javier Oliver se encuentra descansando en el Campo Base después de tocar con la palma de la mano el techo de las montañas y gritar bien fuerte al viento el nombre de Carmen González-Meneses, Eva Oliver y Asociación Española Contra el Cáncer, que son los que han hecho posible la motivación y superación personal necesaria para ver cumplidos este reto de Encordado por la vida.

Enhorabuena Javier Oliver , Eva Oliver y Carmen González-Meneses por este reto superado y por hacernos parte de esta aventura permitiéndome ir encondardo a su cintura , empujando fuerte de esa mochila que no me quería bajar hasta llegar a la cima del Everest a 8.848 metros de altitud, porque donde muere el asfalto nace la primera piedra de la montaña……..nuestra anhelada madre de la naturaleza.