📖 Reconciliación, el libro que nadie pidió pero que todos esperaban con una mezcla de morbo, curiosidad histórica y ganas de saber cuántos desviamientos sentimentales caben en 300 páginas.
¡Atención, spoiler!
El rey emérito no era perfecto. Increíble pero cierto. Y lo mejor: lo acaba de descubrir él mismo, casi una década después de abdicar, con residencia fija en Abu Dhabi y visitas mensuales de Froilán como único plan familiar.
Lo que encontrarás en este manual de autoindulto real:
- Que ETA era muy mala, pero él fue muy fuerte. Y eso que, según él mismo confiesa, lloró bastante. (Aunque no tanto como cuando le quitaron el yate).
- Que el 11-M le impactó mucho. Lógico: no es fácil ver cómo el país se desmorona y no poder hacer nada porque estás preparando el discurso de Navidad.
- Que el famoso “¿Por qué no te callas?” no fue una salida de tono, sino una obra maestra de diplomacia espontánea. Shakespeare estaría orgulloso.

Relaciones amorosas: entre la discreción y el trolleo
Reconoce “desviamientos sentimentales”, como si hubiera salido a hacer footing y se hubiera tropezado con Corinna.
Eso sí, insiste en que la mayoría de sus romances fueron inventados, lo que nos lleva a pensar que los periodistas del corazón han sido los guionistas más prolíficos de la monarquía.
¿Y la familia?
- A Sofía le dedica unas líneas llenas de amor… y de nostalgia porque no lo visita. (Claro, ir a Abu Dhabi sale más caro que ir a Zarzuela).
- De Letizia dice, básicamente, que vino a fastidiar el ambiente. Vamos, la cuñada que llegó a la cena de Navidad preguntando por Hacienda.
- Con Felipe… bueno, quiere llevarse bien, pero todo depende de que el Gobierno deje de malmeter. O sea, culpa de Sánchez.
¿Conclusión?
El rey emérito ha escrito un libro para explicarnos que fue un gran rey, un hombre sentimental, un luchador contra el terrorismo y víctima de cotilleos infundados.
Eso sí, no menciona elefantes. Ni cacerías. Ni maletines. Ni Suiza. Ni los 65 millones. Pero sí a Froilán. Algo es algo.
Próximo libro: “Me fui porque quise: memorias desde el exilio dorado”
Prólogo de un primo lejano, epílogo de un abogado, y banda sonora de Julio Iglesias.