La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha reconocido la necesidad de ampliar el nuevo cauce del río Turia si se desea desviar las aguas de la Saleta y la Horteta para evitar inundaciones en l’Horta Sud, como la ocurrida el 29 de octubre del año pasado. Esta ampliación, cuya ejecución está valorada en 100 millones de euros, es una demanda que el Ayuntamiento de Valencia ha mantenido desde el día siguiente al desastre.
En su Plan para la recuperación y mejora de la resiliencia frente a inundaciones en la Comunidad Valenciana, que estará disponible para revisión pública hasta el 23 de julio, la CHJ advierte de los riesgos de incorporar los caudales de la Saleta y el Poyo al nuevo cauce del Turia si se produjera una avenida extraordinaria. «Los desvíos de caudal deben diseñarse para no incrementar el riesgo de desbordamientos», indica el organismo.
La propuesta de la CHJ contempla varias soluciones. Una de ellas consiste en evitar que los caudales de la Saleta y el Poyo se incorporen al cauce del Turia si este ya está al límite de su capacidad debido a una avenida extraordinaria. No obstante, dado que esta medida por sí sola no reduciría el riesgo de inundación en l’Horta Sud, la CHJ se inclina por aumentar la capacidad hidráulica del nuevo cauce del río Turia.
Un estudio del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la Universitat Politècnica de Valencia, realizado en 2011, indica que el cauce del Turia puede manejar con éxito un caudal de 5.000 metros cúbicos por segundo en su primer tramo. Sin embargo, en los tramos II y III, este caudal saturaría la capacidad, provocando desbordamientos en puntos específicos. La CHJ sugiere que se podría aumentar la capacidad a 4.300 metros cúbicos por segundo con un leve ajuste en ciertas secciones del cauce, usando barreras tipo New Jersey.
Para eventos de la magnitud de la avenida de 2024, la CHJ sugiere la excavación de un cauce interior adicional en los tramos II y III, lo que permitiría evacuar hasta 5.800 metros cúbicos por segundo cuando se incorporen las aguas de la Saleta y el Poyo. A pesar de esto, podrían estudiar soluciones adicionales para aumentar la capacidad hasta 7.000 metros cúbicos por segundo. Esto incluiría elevar la cota de coronación de los márgenes en 80 centímetros mediante barreras tipo New Jersey, lo que aumentaría la capacidad del cauce inicial a 6.200 metros cúbicos por segundo y 7.000 metros cúbicos por segundo tras los desvíos.
La evaluación de la noche del 29 al 30 de octubre sobre cuán cerca estuvo el cauce de desbordarse parece ser objeto de discusión. Julio Gómez-Perretta, hijo del arquitecto que diseñó el cauce, afirmó que aún quedaba lejos del desbordamiento, estimando un caudal de 4.000 metros cúbicos por segundo. En contraste, el jefe de bomberos del Ayuntamiento de Valencia, Enrique Chisbert, afirmó que el nivel del agua estuvo a medio metro de salir de madre, indicando el riesgo de quedarse aislados durante el monitoreo desde un puente sobre el río.
El Ayuntamiento de Valencia ha insistido en la necesidad de esta ampliación del plan sur, que ahora la CHJ reconoce como esencial e inaplazable.