El incendio forestal declarado este domingo en Soneja mantiene en máxima alerta a la provincia de Castellón. La Unidad Militar de Emergencias (UME) ya trabaja sobre el terreno junto a más de 250 efectivos, mientras unas 500 personas continúan desalojadas de forma preventiva en Azuébar. La Generalitat mantiene activada la Situación 2 del Plan Especial frente a Incendios Forestales y advierte de que la llegada de la ola de calor puede complicar aún más la extinción.
La Comunitat Valenciana vive una jornada crítica marcada por el primer gran incendio forestal del verano. Las llamas, originadas este domingo en el término municipal de Soneja, en la comarca del Alto Palancia, han obligado a desplegar un amplio dispositivo de emergencias para intentar frenar un fuego cuya evolución continúa siendo preocupante.
El incendio ha generado una gran columna de humo visible desde varios kilómetros y ha obligado a adoptar medidas extraordinarias para facilitar las labores de extinción.




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La UME refuerza un operativo de gran magnitud
La evolución del incendio llevó a la Generalitat a solicitar la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que se incorporó durante la tarde con efectivos del Tercer Batallón de Intervención desplazados desde la base de Bétera.
Su llegada refuerza un dispositivo formado por más de 250 efectivos entre bomberos forestales de la Generalitat, dotaciones del Consorcio Provincial de Castellón, agentes medioambientales, técnicos forestales, brigadas de prevención y personal del Ministerio para la Transición Ecológica.
En las tareas de extinción también participan 15 medios aéreos, entre helicópteros y aviones de descarga de agua, que continúan aprovechando las últimas horas de luz para contener el avance del fuego.
Evacuación preventiva de Azuébar
La rápida evolución de las llamas obligó a desalojar de forma preventiva el municipio de Azuébar, donde alrededor de 500 personas tuvieron que abandonar sus viviendas.
Muchos de los evacuados regresaron a sus residencias habituales al tratarse de una localidad con elevada ocupación estival, mientras que quienes no disponían de alternativa fueron trasladados inicialmente al centro cultural de Soneja y posteriormente al seminario de Segorbe.
La carretera CV-230 permanece cortada para facilitar el acceso de los servicios de emergencia y garantizar la seguridad.
Cerrado el Puerto de Sagunto para abastecer a los helicópteros
Una de las medidas más llamativas adoptadas durante la jornada ha sido el cierre temporal del Puerto de Sagunto, utilizado como punto de carga de agua para los medios aéreos que trabajan sobre el incendio.
Esta decisión permite reducir los tiempos de repostaje y aumentar la eficacia de las descargas sobre las zonas más activas del fuego.
El principal objetivo: proteger la Serra d’Espadà
Los equipos de extinción centran buena parte de sus esfuerzos en evitar que el incendio alcance zonas de gran valor ambiental próximas al Parque Natural de la Serra d’Espadà.
Las condiciones meteorológicas continúan dificultando las labores de control debido a las altas temperaturas, la baja humedad y las rachas de viento registradas durante la jornada.
La ola de calor mantiene la preocupación
El incendio coincide con el inicio de un episodio de calor extremo que afectará a toda la Comunitat Valenciana durante los próximos días.
La Generalitat ya ha advertido de que las temperaturas podrían superar los 44 grados en algunos puntos del interior de la provincia de Valencia, mientras el riesgo de incendios forestales será muy alto o extremo.
Ante este escenario, las autoridades piden extremar la precaución y evitar cualquier actividad que pueda originar nuevos fuegos, ya que las condiciones previstas complicarán las labores de extinción y mantendrán en alerta a todos los servicios de emergencias durante buena parte de la semana.