El juzgado de guardia ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para el hombre detenido por la violenta agresión sufrida por un vecino de 47 años en el barrio valenciano de San Marcelino. El investigado está siendo investigado, de forma provisional, por un presunto delito de homicidio en grado de tentativa, mientras la víctima continúa ingresada en estado crítico.
El hombre permanece hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Doctor Peset debido a la gravedad de las lesiones sufridas.
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Una agresión sin relación previa entre víctima y agresor
Según la información publicada, el ataque se produjo sin que existiera una relación previa entre ambos hombres ni conste que mediara discusión alguna antes de los hechos.
La agresión comenzó en plena vía pública y, siempre según las mismas fuentes, continuó cuando la víctima ya se encontraba tendida en el suelo e indefensa. En ese momento habría recibido numerosos puñetazos y patadas, especialmente en la cabeza.
Varios testigos intentaron detener el ataque
Durante la agresión, varias personas trataron de intervenir para proteger a la víctima. Sin embargo, según la información difundida, el presunto agresor también arremetió contra algunos de los testigos que intentaban frenar la paliza.
Como consecuencia de los golpes, el hombre perdió el conocimiento y fue evacuado de urgencia al Hospital Doctor Peset, donde continúa ingresado con pronóstico muy grave.
El juez decreta su ingreso en prisión
Tras pasar a disposición judicial, el juzgado acordó el ingreso del detenido en prisión provisional mientras continúa la investigación.
La causa se instruye inicialmente por un presunto delito de homicidio en grado de tentativa, una calificación jurídica que podría variar en función de la evolución médica del herido y del desarrollo de las diligencias.
La investigación sigue abierta
Según la información publicada, el arrestado tiene 26 años y, en el momento de los hechos, se encontraba en situación administrativa irregular. Además, iba indocumentado y, presuntamente, dormía en una chabola situada en las inmediaciones de la Cruz Cubierta. Las mismas fuentes indican que contaría con antecedentes policiales.
La investigación continúa abierta para esclarecer todas las circunstancias de la agresión y determinar las responsabilidades penales que pudieran derivarse de los hechos.