
Bajo estas condiciones, Telefónica únicamente puede proceder a cerrar una central cuando más del 25% de los clientes cubiertos por esa central se conecten por medios alternativos a la red de cobre (como FTTH).
Asimismo, Telefónica debe seguir prestando servicios de acceso mayorista al bucle en la central durante 5 años si hay operadores coubicados. Si no los hay, este período de garantía se reduce a un año.
En el caso de las dos centrales de Sant Cugat y Torrelodones, se trata de centrales pequeñas y sin operadores coubicados. Por lo tanto, Telefónica únicamente deberá seguir prestando servicios de acceso mayorista al bucle durante el período de un año, hasta mayo de 2015.
Existen en España 8.800 centrales, de las que un 10% cuenta con cobertura FTTH. En agosto de 2014 se registró 1,1 millón de líneas de FTTH contratadas, un 9% del total de líneas de banda ancha.