La Comunitat Valenciana generará 113.000 empleos hasta 2026 y liderará el crecimiento del PIB, según un informe de BBVA Research.
Las subvenciones, licitaciones públicas y trabajos relacionados con la reconstrucción tras la dana, junto con el buen desempeño del turismo y el consumo privado, permitirán a la Comunitat Valenciana reducir su tasa de desempleo a un promedio del 11,5% en 2026 y crear 113.000 empleos entre este año y el próximo. Además, la región encabezará el crecimiento del PIB en 2025 y 2026. Se estima que este año finalizará con un incremento del 3,6%, frente al 3% previsto para España, y se proyecta un crecimiento del 2,9% en 2026.
Esto se detalla en el informe ‘Situación Comunitat Valenciana. Segundo Semestre de 2025’ de BBVA Research, presentado por Miguel Cardoso, economista jefe de BBVA Research para España, y José Manuel Mieres, director de la territorial este de BBVA en España.
El estudio señala que la recuperación tras la dana ha sido más rápida de lo anticipado, y las medidas de apoyo están impulsando especialmente la inversión y la construcción, complementadas por la positiva evolución de las exportaciones de servicios turísticos y el consumo privado. Esto ha permitido que la Comunitat Valenciana registre el segundo mayor avance en el PIB respecto a los niveles prepandemia.
Cardoso explicó que entre uno y dos puntos del crecimiento del PIB estimado para los próximos dos años se deben a la reconstrucción tras la dana, advirtiendo que existe “un riesgo” de desaceleración hacia 2027 si este impulso se frena. Sin embargo, todo dependerá de “cuán eficiente sea la reconstrucción”, ya que en otros lugares afectados por desastres naturales, la modernización de infraestructuras ha mejorado la productividad económica.
Según las estimaciones, a finales de 2026, el nivel del PIB en la Comunitat Valenciana podría estar 15 puntos por encima de 2019 (comparado con 13 puntos en España), colocándola como la segunda comunidad con mejor desempeño.
BBVA Research también prevé una desaceleración con un crecimiento sólido, apoyado por las medidas de reconstrucción, la caída en los precios del petróleo, un enfoque económico más expansivo en Europa, y una mayor capacidad de crecimiento del sector servicios, impulsado por la inmigración y el aumento de la productividad por hora.
Los datos de afiliación a la Seguridad Social sugieren una aceleración, con Valencia y su área urbana mostrando un crecimiento robusto, mientras que la Costa Blanca presenta un incremento menor pero en línea con la media nacional. El sector público, las actividades profesionales y el comercio han sido motores de este crecimiento, mientras que la agricultura y la industria han mostrado un débil desempeño.
El crecimiento del empleo será liderado por las áreas urbanas, principalmente Valencia y también Alicante. Valencia destaca considerablemente por encima de otras áreas urbanas de España, reflejando el impacto de ayudas y licitaciones, especialmente en construcción y servicios, según Cardoso.
A pesar de un fuerte crecimiento en 2024, el gasto de extranjeros con tarjetas y las pernoctaciones han moderado su avance en 2025. Esto sugiere que la contribución del turismo al PIB regional será menor, aunque superior al promedio nacional. El gasto presencial total –nacional e internacional– en la Comunitat Valenciana creció un 11,4% en 2024 y se desaceleró hasta el 10,2% en 2025.
El incremento del consumo es más evidente en grandes superficies, salud, restauración y alimentación, mientras que el gasto en alojamiento y turismo disminuye. Según Cardoso, el “motor del crecimiento está cambiando”, confiando ahora más en la demanda interna de los hogares.
La Generalitat Valenciana ha moderado su gasto en consumo final, principalmente salarios, con datos de 2025 hasta julio indicando una continuación de esta tendencia.
Las exportaciones de bienes llevan tres años cayendo, con un descenso del 0,6% en 2025 (España +0,3%), debido a las semimanufacturas y el sector automotriz. En términos nominales, las ventas al exterior en los primeros ocho meses de 2025 superan en un 18% a 2019 (32% en España); sin embargo, en términos reales, están 15 puntos por debajo del nivel prepandemia (-2,4% en España).
El economista explica que varios factores seguirán favoreciendo el crecimiento, como el impulso fiscal, la mejora de salarios que recuperarán poder adquisitivo, y la reducción de tipos de interés, dando protagonismo a la demanda interna.
El crecimiento se beneficiará de la caída de precios del petróleo, una política económica más expansiva en Europa, y un sector servicios en expansión. No obstante, BBVA Research advierte sobre “cuellos de botella” como las políticas económicas de EE.UU. y la apreciación del euro. Además, la inversión privada sigue mostrando debilidad, y el sector automotriz continúa limitando la demanda interna.
Otro reto es la falta de vivienda asequible, ya que la construcción solo ha cubierto el 30% de los nuevos hogares formados entre 2021 y 2025, dejando un 70% de demanda insatisfecha que presiona los precios al alza. El informe también alerta sobre el aumento de gastos de la Generalitat no relacionados con la reconstrucción y la “incertidumbre” sobre la consolidación de las cuentas públicas.