Sabido es que la primera edición de El Quixote, de Miguel de Cervantes, (Primera Parte) se imprimió en Madrid, en casa de Juan de la Cuesta, en 1605. Debido al éxito que alcanzó la novela, unos meses más tarde se decidió hacer una nueva edición, esta vez en Valencia. El encargado de imprimirla fue Pedro Patricio Mey que regentaba un prestigioso taller situado en la calle Sent Martí a Santa Tecla (actual de Sant Vicent), junto a la Pelleria Vella, carrer dels Joffrens i Traveça, lugares muy concurridos, cuando aún no se había creado la actual plaza de la Reina.
El encargado de imprimirla fue Pedro Patricio Mey que regentaba un prestigioso taller situado en la calle Sent Martí a Santa Tecla
Muy cerca de la imprenta se hallaba la iglesia de Santa Catalina que años antes había sufrido un incendio (1548) y fue parcialmente reconstruida. Junto a los primeros números de la actual calle de La Paz se hallaba La Ceca de Valencia donde se acuñaban las monedas autóctonas reinando Felipe IV de Austria. En este contexto histórico y urbano se estaba imprimiendo la segunda edición de esa joya de la literatura universal.
La ciudad recordó la efemérides en el III Aniversario (1905) y donde estuvo emplazada la imprenta se colocó una lápida conmemorativa fechada el 7 de mayo de dicho año. También se organizaron diversos actos y festejos recordando tan importante taller, además de constituir todo un homenaje a El Quijote y su inmortal autor.
FOTO: Portada de la edición valenciana de El Quixote. 1605. A. P. R. S.
La ciudad recordó la efemérides en el III Aniversario (1905) y donde estuvo emplazada la imprenta se colocó una lápida conmemorativa fechada el 7 de mayo de dicho año
Mariano Benlliure fue el autor de un monumento alegórico que tuvo diversos emplazamientos hasta acabar en los jardincillos de Guillem de Castro. Incluso se proyectaron nuevas escuelas frente al mismo lugar, el actual Grupo Escolar Cervantes, obra de los arquitectos Rafael Alfaro y Eugenio López, cuya primera piedra se colocó la misma fecha que la citada lápida. También se acuñó una medalla dibujada por Juan Bautista Palacios.

Lápida conmemorativa de El Quixote. Valencia, 1605-1905. A. P. R. S.
Mariano Benlliure fue el autor de un monumento alegórico que tuvo diversos emplazamientos hasta acabar en los jardincillos de Guillem de Castro. Incluso se proyectaron nuevas escuelas frente al mismo lugar, el actual Grupo Escolar Cervantes
En 2005 escribimos al Ajuntament para que la lápida colocada en el número 3 de la calle de Sant Vicent fuese restaurada y recomendábamos se celebrasen actos que recordaran el IV Aniversario. No tuvimos contestación alguna pero, ante nuestra grata sorpresa, un mes después la lápida había sido limpiada y barnizada, incluso supimos que se había hecho un acto conmemorativo. Se vende El Quixote de Miguel de Cervantes, dará razón Jusepe Ferrer, mercader librero situado junto a la Diputación, debió de anunciarse en 1605.

Monumento a El Quixote, de Benlliure. 1905. A. P. R. S.
A.P.R.S. = Archivo privado de Rafael Solaz
De la culta ciudad de Valencia del siglo XV cuyo mejor fruto fue su capacidad para crear el primer movimiento literario europeo, la inmediata y lógica consecuencia no podía ser otra que el surgimiento de imprentas de reconocido mérito. En el portal de Valldigna, Fernández de Córdoba y Lamberto Palmart imprimieron la primera obra literaria de España y en Valencia nuevos tipógrafos tuvieron su continuidad, por lo que no es de extrañar que la obra cumbre de la literatura española y debido a su éxito, se optara por imprimirla en nuestra ciudad debido al reconocimiento por la misma logrado. Rafael Solaz se sitúa en la imprenta de Patricio Mey en el inicio del siglo XVII, de donde nos “rescata” su entorno culto, así como la proyección de Cervantes testimoniada en placa conmemorativa, monumento viajero y centro docente en gratitud al autor del famoso e inmortal hidalgo conocido como “El Quixote”.
Rafael Solaz nos sorprende, con un guiño autóctono, refiriéndose a la inmortal obra de Cervantes. En efecto, un estudio del Archivero Municipal Vives Liern , realizado con ocasión del III Centenario de la impresión de “EL QUIJOTE” en Valencia, determinó que la susodicha imprenta estuvo ubilcada en la callel de la “Coltelería” -de la “Cuchillería”, pues allí se encontraban en otro tiempo los que componían dicho Gremio- y que es hoy C/ San Vicente 3 -entonces 7 o 9-.
Las reimpresiones de “EL QUIJOTE” se sucedieron a escasa distancia unas de otras y sorprende bastante que las dos primeras se hiciesen en Lisboa -por Jorge Rodríguez y Pedro Crasbeek respectivamente- y la siguiente, ya posterior al texto revisado en 1605, en Valencia -a costa de Jusepe Ferrer, por Pedro Patricio Mey- . A éste último le sucedió su madre, Jerònima Galés.
Sin embargo, la Edición Valenciana se muestra poco fiel en reflejar el original y no tiene reparo en completar bastantes espacios que se quedaban cortos añadiendo las palabras o frases más convenientes para lograrlo.
“EL INGENIOSO HIDALGO DON QUIJOTE DE LA MANCHA” dejó una profunda e indeleble huella en la Historia de la Lteratura Universal. Pedro Patricio Mey, desde Valencia también contribuyó a ello.