Las líneas 7, 8 y 19 volverán a circular por este eje clave en octubre, tras la finalización de las obras del paso subterráneo que conecta las estaciones de Xàtiva y Alacant
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Una reapertura esperada
La calle Alicante de València reabrirá al tráfico rodado, peatonal y ciclista el próximo 9 de octubre, después de meses de obras para habilitar el nuevo paso subterráneo que conectará peatonalmente las estaciones de Xàtiva y Alacant de Metrovalencia.
La apertura supondrá también la vuelta de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), que recuperará la circulación de sus líneas 7, 8 y 19 por esta vía. Una medida que permitirá evitar 55.000 kilómetros extra al año para los usuarios y reducirá la congestión en otras calles del centro como Jesús, plaza de España, Gran Vía Fernando el Católico o el túnel de Germanías.
Una calle más amable y sostenible
El concejal de Movilidad y Policía Local, Jesús Carbonell, ha destacado que la nueva calle Alicante será más peatonal y verde:
- Aceras más anchas
- Más arbolado
- Carril bici protegido
- Un carril único para vehículos privados y transporte público
“La apertura es una magnífica noticia para los vecinos y comerciantes de este eje urbano de la ciudad, que es la salida natural hacia Alicante”, subrayó Carbonell, quien remarcó que el rediseño ofrece “una planta viaria más amable para los vecinos, peatones y la actividad comercial”.
Un eje vital para la EMT
La calle Alicante recupera así su papel estratégico para la movilidad urbana:
- Líneas 7, 8 y 19 vuelven a circular por ella.
- La nueva línea circular C9, que conectará Forn d’Alcedo, Castellar y La Torre con el centro, también tendrá recorrido por Alicante y Castellón.
“Su recuperación es clave para la EMT porque permite una conexión rápida y eficiente con el centro, evitando rodeos y pérdidas de tiempo para los usuarios”, explicó Carbonell.
Parada de regulación en la calle Castellón
Dentro del Plan Director de la EMT, se contempla la creación de una parada de regulación necesaria para la línea C9. Esta se ubicará en la calle Castellón, aprovechando la bahía de regulación ya existente, lo que evitará la construcción de una infraestructura nueva en el centro de la ciudad.
Conclusión
Con la reapertura de la calle Alicante, València recupera un eje esencial tanto para la movilidad ciudadana como para el transporte público. La medida no solo mejorará la eficiencia de la EMT y reducirá kilómetros innecesarios, sino que también favorecerá un modelo urbano más sostenible y accesible para vecinos, peatones y ciclistas.