La escultura del artista valenciano Andreu Alfaro, cedida a la ciudad por la empresa Porcelanosa, presenta en la actualidad un estado marcado por la acumulación de residuos en su entorno.
La pieza, ubicada en espacio público, forma parte del patrimonio artístico contemporáneo de València y se integra en el conjunto de elementos culturales de la ciudad.
En los últimos días, la situación ha sido descrita por algunos ciudadanos como la de un espacio “convertido en un abocador de residus”, debido a la presencia de basura en la zona donde se encuentra la obra.
Este hecho ha reabierto el debate sobre la conservación del patrimonio artístico urbano y el mantenimiento de los espacios públicos en los que se ubican estas intervenciones.
Desde el ámbito institucional, la cultura se sitúa como uno de los ejes de la ciudad, con iniciativas orientadas a la promoción y protección del patrimonio. En este contexto, el estado de determinadas piezas en la vía pública vuelve a poner el foco en la necesidad de garantizar su adecuada conservación.


