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El Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias alcanza la mayor dotación de su historia y abre nuevas líneas sobre enfermedades de los cítricos, variedades de uva sin semilla y cultivos más resistentes al cambio climático
La Generalitat Valenciana destinará 20,8 millones de euros durante 2026 al Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), la mayor dotación presupuestaria recibida por este organismo desde su creación. Los recursos se dirigirán a reforzar sus proyectos científicos y a desarrollar nuevas soluciones frente a algunos de los principales problemas que afronta actualmente la agricultura valenciana.
La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca pretende potenciar especialmente aquellas investigaciones con una aplicación directa en las explotaciones agrícolas, desde la lucha contra nuevas enfermedades vegetales hasta la obtención de variedades más resistentes y adaptadas a las condiciones climáticas.
El conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, ha defendido el papel del IVIA como instituto de referencia internacional y ha señalado que el incremento presupuestario permitirá consolidar sus principales líneas de trabajo y poner en marcha nuevos proyectos.
«Queremos que la investigación salga del laboratorio, se pruebe en campo y se ponga al servicio del agricultor. Esa es la investigación que genera competitividad, rentabilidad y futuro», ha señalado.
Los cítricos, entre las prioridades de investigación
Una de las investigaciones que está cobrando especial importancia se centra en la clorosis nervial amarilla de los cítricos, provocada por el Citrus Yellow Vein Clearing Virus (CYVCV).
Se trata de una enfermedad emergente cuya prevención y control resulta especialmente relevante para una Comunitat Valenciana en la que la citricultura continúa teniendo un peso fundamental dentro del sector agrario.
El IVIA está intensificando sus trabajos sobre esta enfermedad con el objetivo de mejorar el conocimiento científico disponible y contribuir a proteger la sanidad vegetal de las explotaciones citrícolas.
La aparición y propagación de nuevas plagas y enfermedades constituye precisamente uno de los desafíos a los que se enfrenta el campo valenciano, junto con la disponibilidad de agua, el incremento de los costes y la adaptación de los cultivos a unas condiciones climáticas cada vez más exigentes.
Nuevas variedades de uva sin semilla
Entre las nuevas líneas anunciadas figura también un programa de selección de uvas sin semilla.
El proyecto pretende desarrollar variedades capaces de responder tanto a las preferencias de los consumidores como a las necesidades de los productores.
Barrachina ha destacado que la investigación varietal debe buscar un doble objetivo: conseguir productos que mantengan una calidad atractiva para el mercado y, al mismo tiempo, disponer de plantas mejor adaptadas al estrés climático, más resistentes y capaces de reducir los costes de producción.
«El consumidor pide productos de calidad constante y el agricultor necesita variedades adaptadas al estrés climático, más resistentes y que reduzcan costes», ha señalado el conseller.
Del laboratorio directamente al campo
La dotación récord para el IVIA busca además reforzar uno de los aspectos considerados esenciales por Agricultura: la transferencia del conocimiento científico a los agricultores.
El objetivo es que los resultados obtenidos por los investigadores no permanezcan únicamente en el ámbito académico, sino que puedan probarse y aplicarse posteriormente en las explotaciones valencianas.
Para ello, la Generalitat apuesta por aumentar la colaboración entre los equipos científicos del IVIA y los distintos actores del sector agroalimentario.
La investigación aplicada cobra especial relevancia en un escenario en el que los productores necesitan afrontar simultáneamente nuevas plagas y enfermedades, fenómenos meteorológicos extremos, estrés hídrico y la necesidad de mantener la rentabilidad de sus explotaciones.
El mayor presupuesto del IVIA desde su creación
Los 20,8 millones de euros previstos para 2026 constituyen, según la Generalitat, el mayor presupuesto de la historia del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias.
Agricultura considera que este incremento permitirá no solo mantener las investigaciones actualmente en marcha, sino abordar nuevos proyectos vinculados directamente con los problemas que trasladan agricultores y productores.
La estrategia busca reforzar el papel del IVIA como puente entre ciencia y agricultura, con investigaciones orientadas a mejorar la sanidad vegetal, desarrollar nuevas variedades, afrontar las consecuencias del cambio climático y proporcionar herramientas que ayuden a mantener la competitividad del sector agroalimentario valenciano.