Índice de contenidos
El encarecimiento de la energía tras el fin de las bonificaciones fiscales se compensa con la moderación de los alimentos y los combustibles
La inflación continúa dando una tregua relativa a los hogares valencianos. El Índice de Precios de Consumo (IPC) se mantuvo en junio en el 3,2% interanual en la Comunitat Valenciana, encadenando ya tres meses consecutivos en este nivel pese al impacto que ha tenido la vuelta del IVA de la electricidad y el gas al tipo general del 21%.
Los datos confirman una estabilidad de los precios que llega en un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica y el encarecimiento energético derivado del conflicto en Oriente Próximo.
La electricidad vuelve a presionar el bolsillo de las familias
Uno de los principales factores que han influido en la evolución de la inflación durante junio ha sido el final de las medidas fiscales extraordinarias aplicadas a la energía.
Desde el pasado 1 de junio, la electricidad y el gas volvieron a tributar al tipo general del IVA del 21%, después de varios meses beneficiándose de reducciones fiscales destinadas a amortiguar el impacto de la crisis energética internacional.
También desaparecieron otras bonificaciones relacionadas con el impuesto eléctrico y determinados combustibles energéticos como el gas natural, los pellets, las briquetas o la leña.
Como consecuencia, el grupo relacionado con la vivienda, el agua, la electricidad y otros suministros registró un incremento interanual del 6,5%, convirtiéndose nuevamente en el principal motor de la inflación valenciana.
La luz es un 6% más cara que hace un año
El coste medio de la electricidad acumula ya una subida cercana al 6% respecto a junio de 2025, una evolución que se ha visto acelerada por la retirada de las reducciones fiscales aplicadas durante la primavera.
La factura energética vuelve así a situarse entre las principales preocupaciones de las familias valencianas, especialmente en un momento en el que el uso del aire acondicionado y otros sistemas de refrigeración dispara el consumo eléctrico durante los meses de verano.
Los alimentos frenan las subidas y alivian la cesta de la compra
Frente al fuerte incremento de la energía, la alimentación se ha convertido en uno de los principales factores de contención de la inflación.
El conjunto de productos alimentarios cerró junio con una subida interanual del 1,3%, la más baja registrada desde finales de 2024.
Esta moderación supone un importante alivio para los consumidores después de varios años marcados por fuertes incrementos en la cesta de la compra.
Sin embargo, no todos los productos evolucionan igual.
Los huevos se disparan casi un 15%
Aunque el comportamiento general de los alimentos es más favorable, algunos productos siguen registrando importantes aumentos de precio.
Entre los mayores incrementos destacan:
- Legumbres verdes: +15,7%.
- Huevos: +14,6%.
- Carne de vacuno: +9,7%.
- Pescado fresco y congelado: +8,8%.
- Carne de ovino: +6,5%.
- Hortalizas frescas: +5,9%.
Estas subidas continúan afectando especialmente a los hogares con mayor peso del gasto alimentario dentro de su presupuesto mensual.
Hoteles y restaurantes siguen encareciéndose
Otro de los sectores que mantiene una elevada presión sobre los precios es el de la hostelería y el alojamiento.
Los restaurantes y servicios turísticos registraron una subida del 5,2% respecto al año anterior, prolongando una tendencia alcista que se mantiene prácticamente desde 2022.
Dormir en hoteles o comer fuera de casa continúa siendo significativamente más caro que hace apenas unos años, impulsado por el aumento de costes laborales, energéticos y de materias primas.
La inflación subyacente sigue bajo control
La inflación subyacente, considerada por los economistas como uno de los mejores indicadores para medir la evolución estructural de los precios al excluir elementos volátiles como la energía o los alimentos frescos, se situó en el 3,1% en la Comunitat Valenciana.
Aunque se mantiene ligeramente por encima de la media nacional, los expertos consideran que refleja una cierta estabilización de la economía tras los fuertes episodios inflacionistas vividos desde 2022.
Los combustibles y algunas frutas abaratan la cesta
Entre los productos que más han contribuido a contener la inflación destacan los combustibles para vehículos y algunos alimentos frescos.
Las mayores bajadas interanuales corresponden a:
- Frutas tropicales: -22,7%.
- Butano y propano: -14,4%.
- Frutas frescas: -5,7%.
- Azúcar: -3,9%.
Estas reducciones compensan parcialmente el fuerte incremento de otros productos y servicios esenciales.
Un verano marcado por la incertidumbre energética
La estabilidad del IPC en el 3,2% durante tres meses consecutivos es una noticia positiva para la economía valenciana, aunque los expertos advierten de que la evolución futura dependerá en gran medida del comportamiento de la energía y de la situación internacional.
La guerra en Oriente Próximo, la volatilidad de los mercados energéticos y la evolución del precio del petróleo seguirán siendo factores determinantes durante los próximos meses.
La gran incógnita es si la moderación de los alimentos y los combustibles será suficiente para seguir compensando el aumento de la factura energética o si el otoño traerá una nueva presión sobre el coste de la vida de las familias valencianas