La costa de Alicante volvió a vivir una escena casi cinematográfica: en cuestión de minutos, el cielo despejado dio paso a una densa niebla que cubrió edificios, paseos marítimos y playas, dejando imágenes espectaculares también en Benidorm y otras localidades del litoral.
Muchos vecinos disfrutaban de una tarde soleada cuando, alrededor de las 18:00 horas, una masa blanca comenzó a avanzar desde el mar hasta “engullir” la ciudad. No se trata de un fenómeno extraño, pero sí muy llamativo: hablamos de la niebla de advección.
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¿Qué es la niebla de advección?
La niebla de advección se forma cuando una masa de aire relativamente cálido y húmedo se desplaza sobre una superficie más fría. Ese contraste térmico provoca que el aire se enfríe rápidamente al entrar en contacto con la superficie fría, se condense el vapor de agua y aparezca la niebla.
En el caso de la costa alicantina, el mecanismo suele ser el siguiente:
- El mar Mediterráneo mantiene una temperatura más baja tras el invierno.
- Un anticiclón favorece la llegada de aire más cálido y húmedo.
- Al pasar ese aire cálido sobre el agua fría, se enfría.
- El vapor se condensa en diminutas gotas suspendidas en el aire.
- La brisa marina empuja esa “nube baja” hacia tierra.
El resultado es una niebla densa que puede avanzar de forma muy rápida y cubrir amplias zonas en pocos minutos.
¿Por qué ocurre ahora?
Este fenómeno es relativamente frecuente en la costa mediterránea a finales de invierno y comienzos de primavera. Las razones principales son:
- El contraste térmico entre el mar frío y el aire templado.
- La estabilidad atmosférica asociada a situaciones anticiclónicas.
- La ausencia de viento fuerte que disperse la condensación.
Cuando se combinan estos factores, la niebla puede aparecer de forma repentina y persistir durante horas, como ocurrió en esta ocasión, prolongándose hasta bien entrada la madrugada.
Un paisaje fantasmagórico
Durante varias horas, la visibilidad se redujo notablemente en puntos del litoral. En zonas elevadas, los edificios parecían emerger sobre un mar de nubes, generando una estampa poco habitual.
Aunque el fenómeno puede resultar espectacular desde el punto de vista visual, también obliga a extremar la precaución en carretera y en zonas portuarias debido a la reducción de visibilidad.
El “arcoíris de niebla”, un fenómeno aún más raro
En la playa de Torrevieja algunos vecinos pudieron contemplar además un fenómeno mucho menos común: el llamado “arcoíris de niebla” o fogbow.
A diferencia del arcoíris tradicional, este aparece blanco o muy tenue. La explicación está en el tamaño extremadamente pequeño de las gotas de agua que forman la niebla. Al ser tan diminutas, dispersan la luz de manera diferente y no separan claramente los colores, generando un arco blanquecino suspendido en el aire.
¿Volverá a repetirse?
Si se mantienen las condiciones actuales —mar relativamente frío, aire cálido en superficie y estabilidad atmosférica— es probable que la niebla de advección vuelva a repetirse en los próximos días en distintos puntos de la costa alicantina.
No es magia ni misterio: es pura física atmosférica. Pero cuando la ciudad desaparece bajo una marea blanca en cuestión de minutos, la ciencia también sabe crear espectáculo.


