La toma de riego de la presa de Forata vuelve a funcionar nueve meses después de la DANA
Un alivio para uno de los puntos más complicados ocasionados por la DANA. Los trabajos de emergencia y mantenimiento llevados a cabo por la Confederación Hidrográfica del Júcar en la presa han dado resultados, permitiendo que el órgano de desagüe volviera a operar desde el mediodía de este miércoles. La toma de riego había quedado obstruida el pasado 29 de octubre debido a la gran cantidad de sedimentos que llegó al embalse con la avenida, lo que llevó al organismo a ejecutar una obra de emergencia para extraer los lodos y restaurar su operatividad.
La continua extracción de sedimentos despejó la entrada de la toma de riego, y en los últimos días los esfuerzos se centraron en su desbloqueo. La semana pasada se intentó sin éxito retirar una reja de protección que, al estar bloqueada por el lodo, impedía el paso del agua por los dos conductos de la toma. Tras considerar varias opciones y realizar distintas maniobras en ambas conducciones, el martes se logró retirar una de las rejas de protección, y este mediodía se confirmó que la toma de riego está nuevamente operativa, aunque solo por uno de los canales.
El martes se realizó una apertura parcial de uno de los conductos para comprobar el funcionamiento de la toma, que estuvo operativo durante unos diez minutos, liberando un volumen que no superó los dos metros cúbicos por segundo. No se anticipan grandes desembalses en los próximos días, por lo que tampoco se esperan afectaciones aguas abajo debido a este tipo de maniobras. Además, las obras de emergencia continuarán en la presa durante los próximos meses.
El funcionamiento de la toma de riego permite que la presa de Forata tenga suficiente margen para garantizar el desembalse necesario hasta alcanzar el resguardo estacional de otoño, cubrir la demanda de riego y asegurar el caudal ecológico, según señalaron fuentes de la Confederación Hidrográfica del Júcar. Actualmente, el embalse de Forata se encuentra al 72,97% de su capacidad, con 27 de los 37 hectómetros cúbicos posibles. Hasta otoño, se prevé reducir gradualmente el porcentaje para llegar a un 15% en octubre, similar al nivel alcanzado antes de la DANA del año pasado.
En semanas recientes, se habían emitido avisos a los municipios aguas abajo sobre posibles desembalses que no pudieron realizarse debido a la acumulación de barro que ahora ha sido parcialmente removida. El organismo había planeado un desagüe de hasta 15 metros cúbicos por segundo, lo que llevó a los Ayuntamientos ribereños del río Magro a alertar a la población sobre un posible aumento del caudal. El Centro de Coordinación de Emergencias emitió una notificación el pasado 27 de junio sobre esta maniobra, instando a informar a la población, regantes, agricultores, e incluso a quienes usan zonas de acampada y pesca. También se evaluó la necesidad de señalización o incluso la prohibición del paso por el río.