La procesión del Domingo de Ramos inaugura la gran celebración de la Semana Santa Marinera
La tradicional bendición de los ramos en las Reales Atarazanas, cerca de la iglesia de Santa María del Mar, ha dado inicio a las grandes celebraciones de la Semana Santa Marinera de Valencia, que este año celebra su centenario. Los barrios marítimos ya participan activamente en esta importante festividad. Antes de la habitual concentración de cofradías que precede la bendición, se realizó una oración en homenaje y recuerdo a las víctimas de la dana en la plaza del Cristo de Medinaceli, organizada por la Junta Parroquial del Grao.
El Grau, el Cabanyal y El Canyamelar se han convertido en el centro de atención para los visitantes que desean disfrutar tanto desde una perspectiva religiosa como cultural de las múltiples actividades y procesiones que se llevarán a cabo durante la Semana Santa, hasta llegar al Domingo de Pascua de Resurrección.
En la procesión de Santa María del Mar participaron cinco hermandades vinculadas a este templo, aunque todas las iglesias de la zona realizaron su propia bendición de palmas y ramos. En total, son 31 hermandades las que componen la Semana Santa Marinera alrededor de las parroquias de Santa María del Mar, Nuestra Señora de los Ángeles, San Rafael-Cristo Redentor y Virgen del Rosario.
Esta mañana, alrededor de la iglesia en la avenida del Puerto, se reunieron cientos de personas para recoger los ramos de olivo que posteriormente fueron bendecidos cerca de las Atarazanas, seguido por la procesión del Cristo de la Palma. Las palmas doradas destacaban entre la multitud, al igual que las vestimentas de los cofrades de las hermandades del Grau, quienes desfilaron al ritmo de las bandas de trompetas y tambores que llevaron la fiesta a las calles.
La emoción y la alegría por el reencuentro fueron palpables, así como el compromiso religioso y con la tradición transmitida de generación en generación, íntimamente ligada a los barrios que conservan las esencias de la Semana Santa Marinera de Valencia. Tras la procesión, se celebró una misa y, a lo largo de la tarde, continuaron los actos vinculados a las distintas parroquias y hermandades de la zona.