Valencia. La Semana Santa Marinera de Valencia cuenta por primera vez con un bando específico que regula el desarrollo de las festividades. Este documento, impulsado por el Ayuntamiento de Valencia, incluye aportaciones de asociaciones, servicios municipales y colectivos implicados. Asimismo, establece normativas sobre ocupación de la vía pública, cortes de tráfico, circulación y estacionamiento, entre otros aspectos.
La Junta de Gobierno Local ha aprobado este viernes la normativa para la fiesta, cuyo propósito es “facilitar el desarrollo” de las actividades de las cofradías, corporaciones y hermandades junto a los vecinos y visitantes de los Poblats Marítims, especialmente en el Grau, Cabanyal y Canyamelar, según un comunicado del consistorio. El bando, que sirve como instrumento de divulgación e información de las normas durante la Semana Santa Marinera, entrará en vigor el 11 de abril a las 00:00 horas y finalizará a las 21:00 horas del 24 de abril.
La concejala de Fiestas y Tradiciones, Mónica Gil, explicó que la iniciativa busca “dar a conocer las principales celebraciones durante la Semana Santa Marinera cuya ubicación es en dominio público, por lo que consideramos necesario regularlas mediante un bando”. Gil destacó que el proceso de creación del documento se inició en septiembre y que este documento recoge “las aportaciones de asociaciones, servicios municipales y colectivos implicados”, estableciendo normativas sobre ocupaciones de vía pública y otras cuestiones.
Gil agradeció la colaboración de “todos los participantes, asociaciones, cofradías, hermandades, corporaciones, vecinos, comerciantes y servicios municipales”, subrayando que la Semana Santa Marinera es un reflejo de la devoción y tradición costalera de Valencia.
PROCESIONES
El bando estipula que las áreas designadas para espectadores de las procesiones no deben tener obstáculos que impidan el libre movimiento del público o su evacuación. Queda prohibido el estacionamiento de vehículos, así como la presencia de andamios, mesas, sillas u otros elementos en la vía durante los actos programados.
Los organizadores deberán, tras obtener la resolución favorable del servicio municipal correspondiente, colocar la señalización necesaria y notificar a la Policía Local sobre los eventos.
CONDICIONANTES ACÚSTICOS Y METEOROLOGÍA
El documento aconseja que los actos nocturnos no se extiendan más allá de lo necesario para evitar conflictos con la protección acústica nocturna. Asimismo, refiere que la finalización de actividades con repercusión acústica no debe exceder las 02:00 horas. El desarrollo de cualquier acto público estará sujeto al protocolo del Ayuntamiento para alertas meteorológicas.
En cuanto a la protección del patrimonio, el bando indica que no se debe ocupar el espacio frente a las fachadas de bienes de interés cultural, debiendo respetar al menos tres metros de espacio libre. Se permiten procesiones y actividades cívicas tradicionales dispuestas en la normativa del Patrimonio Cultural Valenciano.
Mónica Gil valoró el bando como “un recurso fundamental para coordinar y resaltar nuestras tradiciones”, y aseguró que esta tradición, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, debe celebrarse con respeto y seguridad.
CRÍTICAS Y RESPUESTA
El concejal de Compromís en el Ayuntamiento de Valencia, Pere Fuset, criticó el bando calificándolo como “incompleto” y acusó al gobierno local de publicarlo “deprisa y corriendo” solo para “cubrir el expediente”. Fuset argumentó que el documento debería haberse publicado en 2024 y que su versión actual no involucra adecuadamente a los protagonistas de las festividades.
Fuset también denunció la falta de inclusión de aspectos esenciales como trabajos de jardinería, apagado de fuentes o restricciones a actividades paralelas. Además, señaló que el bando omite cuestiones de igualdad, sostenibilidad, accesibilidad e inclusión y ha dejado de lado aspectos relacionados con comercio y hostelería.
En su crítica, Fuset lamentó que se incluya de manera errónea el barrio de la Malvarrosa y concluyó que se trató de “una oportunidad perdida”, recordando que la segunda fiesta más importante de la ciudad merecía una mejor gestión.