Alicante, 26 de mayo.
El consejo de gobierno de la Universidad de Alicante (UA) llevó a cabo su reunión ordinaria de mayo, durante la cual se aprobó, entre otros temas, el nuevo reglamento para la creación y funcionamiento de las cátedras de la institución académica. Según explicó el secretario general, Josep Ochoa, esta nueva normativa adapta dicha figura a las demandas actuales del entorno socioeconómico que muestran un creciente interés por colaborar con la UA. Este cambio no solo promueve un aumento en el número de cátedras, sino que también incrementa la diversidad en sus características.
Ochoa subrayó la necesidad de actualizar el marco regulador para hacer más flexibles las condiciones de creación y gestión de las cátedras, tal y como informó la universidad en un comunicado. Además, indicó que las cátedras son fundamentales para establecer colaboraciones estables entre la UA, empresas e instituciones mediante aportaciones económicas. Estas cátedras idealmente fomentan relaciones estratégicas y duraderas que benefician tanto a la universidad como a las entidades colaboradoras, a través de la investigación, la formación, y la transferencia de conocimiento.
El secretario general también señaló que las cátedras no deben confundirse con contratos de transferencia al amparo del artículo 60 de la LOSU, ni con proyectos de investigación financiados públicamente, ya que dependen orgánicamente de la Dirección de Proyectos Institucionales.
El nuevo reglamento establece tres tipos de cátedras: institucionales, de empresa y de mecenazgo. Las cátedras institucionales se crean para fomentar la cooperación en áreas científico-técnicas de interés común, enfocándose en actividades de formación, investigación y transferencia del conocimiento. Las cátedras de empresa tienen objetivos similares pero parten de colaboración con el sector privado. Por último, las cátedras de mecenazgo se financian mediante aportaciones económicas desinteresadas, buscando contribuir a la generación y difusión de conocimiento en áreas de gran impacto social.
El reglamento también detalla los requisitos para la creación de las cátedras, su dependencia orgánica, su composición y funcionamiento, junto con obligaciones y lineamientos internos. En cuanto al régimen económico, se estipula que la financiación mínima para una cátedra institucional o de empresa es de 30.000 euros anuales, mientras que para las de mecenazgo es de 10.000 euros al año.
Asimismo, por unanimidad, el consejo de gobierno de la UA aprobó el nombramiento de María Emilia Casas, presidenta emérita del Tribunal Constitucional, como doctora ‘honoris causa’. La propuesta provino del departamento de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social, contando con el respaldo de la Junta de Facultad de Derecho y el apoyo unánime del consejo. En su defensa, el decano de Derecho, Jaume Ferrer, destacó el carácter pionero de Casas y su importante contribución a superar barreras en España.