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Las torres de Quart cerrarán durante dos meses para su rehabilitación
El Ayuntamiento de Valencia ha anunciado el inicio de las obras de restauración de las torres de Quart, un monumento declarado Bien de Interés Cultural (BIC) desde principios del siglo pasado. Este proyecto busca revertir el deterioro causado por el paso del tiempo, el vandalismo y las condiciones climáticas, por lo que las torres permanecerán cerradas al público durante aproximadamente dos meses. José Luis Moreno, concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, destacó que el objetivo es conservar el patrimonio histórico de la ciudad para el disfrute de los residentes y visitantes.
Los trabajos, adjudicados a la empresa Ibaizabal Técnicos y Obras SLU, incluirán limpieza, conservación y mantenimiento, con un presupuesto de 47.489,25 euros (IVA incluido). Durante el proceso, se restaurarán las características originales de este emblemático edificio de estilo gótico valenciano tardío-militar, construido entre 1441 y 1460 por Pere Bofill junto a otros maestros. Las Torres de Quart, junto con las Torres de Serranos, son las únicas puertas de acceso remanente de la antigua muralla medieval de Valencia.
El último proceso de rehabilitación integral se llevó a cabo en 2005 bajo la dirección del arquitecto Manuel Jesús Ramírez Blanco. Sin embargo, debido a factores como el alto nivel freático y la humedad de la ciudad, las torres presentan actualmente diversas patologías. El actual proyecto, según el arquitecto Javier Benlloch, tiene como objetivo preservar las características volumétricas, espaciales, morfológicas y artísticas de las torres.
Los trabajos incluirán la limpieza y restauración del revestimiento de las escarpas, tratamiento biocida para eliminar hongos y microorganismos, y renovación del mortero en diversas áreas. Además, se reparará el sellado y anclaje de elementos como la escalera de acceso y la barandilla metálica, que muestran signos de oxidación. También se actualizarán las carpinterías exteriores, que datan de las décadas de 1960 y 1970, y se sustituirá el zócalo de piedra artificial de una de las escaleras.
Durante el proceso de rehabilitación, se retirarán las instalaciones eléctricas en desuso para evitar futuros riesgos de caídas. Las labores buscan garantizar la durabilidad y reversibilidad de las intervenciones, manteniendo el respeto por los valores históricos y estéticos del monumento.