Los acusados del caso conocido como la ‘manada’ de la Vall d’Albaida han negado haber agredido sexualmente a una menor de 14 años durante un cumpleaños en L’Olleria (Valencia), en septiembre de 2020. Según la declaración de la Guardia Civil, el ataque habría ocurrido en dos escenarios: un paraje donde la joven pudo haber sido violada por hasta 15 personas, algunas sin identificar, y una vivienda del mismo municipio.
Dos de los acusados aseguraron que estaban ebrios ese día y que la menor “iba bien” y accedió a participar en un trío. Un tercer acusado afirmó que estuvo en la vivienda donde se registró una de las agresiones, pero no participó. El cuarto acusado indicó que llevó a la menor a casa de su abuela desde la fiesta, sin exigirle nada a cambio.
El fiscal ha calificado de “monstruoso” el comportamiento de los imputados, lamentando que trataran a la víctima “como un trozo de carne”. Ha pedido penas de 24 años de prisión para uno de los jóvenes por dos delitos de abuso sexual a menor de 16 años, y 12 años para otros dos por un delito similar. El último se enfrenta a cinco años por corrupción de menores. La acusación particular, por su parte, ha solicitado penas menores para algunos de los acusados. Las defensas exigen la absolución.
El fiscal ha subrayado que los hechos están “totalmente probados”, basándose en la declaración de la víctima, testigos y la Guardia Civil, destacando la “especial vulnerabilidad” de la joven debido a su edad, la ingesta de alcohol y la falta de consentimiento. Además, mencionó que los acusados eran plenamente conscientes de la situación.
Uno de los acusados, al ser interrogado, afirmó que no conocía a la menor previamente y que pensaba que tenía 16 o 17 años. Dijo que ambos habían intercambiado miradas y bailado, aunque él estaba ebrio y había consumido drogas. Asegura que la joven no mostró rechazo en ningún momento y que creía que estaba interesada en él.
Otro acusado señaló que asistió al cumpleaños desde Ontinyent y que no recordaba bien lo sucedido debido a que también había bebido en exceso. Afirmó que no mantuvo relaciones sexuales con la menor porque estaba “demasiado borracho”.
Un tercer acusado confesó que no asistió a la fiesta, pero sí a la casa donde ocurrió otra agresión sexual. Comentó que llegó sin saber a qué iba y que al llegar encontró todo oscuro y abandonó el lugar después de que la víctima lo toqueteara, acto que no le agradó.
El último de los acusados explicó que alguien le pidió que llevara a la menor a casa de su abuela, ya que “nadie quería” hacerlo. Relató que la joven lloraba porque la culpaban por arruinar la fiesta, y negó que le pidiera algo a cambio, jurando por su hijo.
Los informes de la acusación particular y las defensas se presentarán mañana.