En el caso de Ángel Boza, será trasladado a Albolote (Granada), mientras que Jesús Escudero será llevado a la de Huelva y Antonio Manuel Guerrero continuará en la de Sevilla, donde se encuentran todos actualmente. En lo que respecto a los otros dos hombres, Alfonso Jesús Cabezelo será desplazado a la prisión de Topas (Salamanca) y José Ángel Prenda será conducido a Puerto III, en Cádiz.
Las mismas fuentes han apuntado a que los traslados son competencia ahora de la Guardia Civil, que ya ha sido notificada de esta decisión. Los desplazamientos tendrán que hacerse efectivos “en los próximos días”, proceso que podría dilatarse como muy tarde hasta la próxima semana.
Una sentencia ya definitiva
Los cinco jóvenes tendrán que cumplir con 15 años de prisión, después de que en junio el Tribunal Supremo revocara su anterior dictamen, fijado en nueva años, y elevara su condena al ser acusados por violación reiterada, además de los agravantes específicos por trato vejatorio y actuación conjunta. De esta forma admitieron los recursos que en su momento presentaron la Fiscalía, la propia víctima y las acusaciones populares del Ayuntamiento de Pamplona y el Gobieno de Navarra, que se personaron en el juicio. La sentencia del Supremo, adoptada por unanimidad, tumbaba las dos anteriores emitidas por la Audiencia Provincial y el Tribunal Superior de Jusiticia de Navarra.
El guardia civil del grupo, Guerrero, fue condenado a dos años más al ser considerado el responsable del delito de robo con intimidación del teléfono móvil de la víctima. Además, todos estarán inhabilitados durante el tiempo que pasen en prisión, tendrán prohibido acercarse a menos de 500 metros a cualquier zona que frecuente la víctima durante 20 años y deberán mantenerse en libertad vigilada ocho años después de cumplir sus condenas. Por otro lado, la Sala aumentó el importe de la responsabilidad civil a la que tienen derecho la joven hasta los 100.000 euros.