Todo preparado en la cadena farmacéutica para que el próximo sábado se adopte la normativa europea de verificación de medicamentos. Una de las principales novedades es la aparición en todos los envases de un código QR para evit
Los médicos deben explicar los tratamientos de forma coordinada con los farmacéuticos, y éstos últimos cuentan con algunas herramientas -como el Servicio de Seguimiento Farmacoterapéutico (SFT) o el de Dosificación Personalizada (SPD), entre otros- que contribuyen a mejorar el cumplimiento y la adherencia terapéutica. En el caso de la industria farmacéutica, este compromiso pasa por mejorar la apariencia de los envases de los medicamentos.
Por ello, algunas industrias farmacéuticas están trabajando en la adaptación de los envases de los medicamentos, de modo que facilite a los pacientes poder cumplir sus tratamientos en tiempo y forma. Una medida orientada a contribuir con la mejora de la adherencia terapéutica.
Un buen ejemplo es el trabajo que ha realizado Mylan, uno de los socios de ATS, para adaptar los envases de sus medicamentos. Para ello ha puesto en marcha el programa PEPA (Pan-European Packaging Alignment) cuyo objetivo es la seguridad y salud del paciente, y el apoyo a los profesionales sanitarios.
Identificación visual de los medicamentos
Con esta iniciativa, Mylan ha unificado la imagen de los envases de sus medicamentos en toda Europa, con un formato mucho más visual que añade imágenes reales del fármaco y pictogramas que facilitan las instrucciones que debe ofrecer el farmacéutico al paciente sobre cómo usarlo. Así el paciente recibe, de forma simple pero detallada, cómo debe seguir el tratamiento, mejorando la identificación y reconocimiento de los medicamentos.
La imagen real del comprimido se puede ver en tres caras de la propia caja (frontal, lateral y superior). Una ayuda de especial interés para las personas de más edad que suelen identificar sus medicamentos por la apariencia de los propios comprimidos. Estos envases, además, tienen un nuevo sistema de fácil apertura mediante la presión de una pestaña.
Son envases innovadores, prácticos y útiles, impresos con una barra de color que sirve para identificar el área terapéutica y la dosis de que se trata. Por su parte, el nombre del principio activo va impreso en negro y con letras fácilmente legibles.