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Los sindicatos médicos rechazan el nuevo Estatuto Marco, reclaman una regulación profesional propia y advierten de que los paros afectarán también a los hospitales y centros de salud de la Comunitat Valenciana
Los médicos y facultativos del Sistema Nacional de Salud comenzarán una huelga indefinida el próximo miércoles 28 de octubre. La convocatoria, de ámbito estatal, afectará también a los hospitales y centros de salud de la Comunitat Valenciana y pretende forzar al Ministerio de Sanidad a abrir una nueva negociación sobre las condiciones laborales del colectivo.
El comité de huelga considera agotado el diálogo con el departamento dirigido por Mónica García y rechaza el proyecto de reforma del Estatuto Marco aprobado por el Consejo de Ministros y remitido al Congreso.
Los convocantes sostienen que el texto no reconoce adecuadamente la formación, responsabilidad y condiciones particulares del ejercicio médico.
Una huelga indefinida y sin fecha de finalización
A diferencia de las movilizaciones celebradas durante la primera mitad de 2026, organizadas durante una semana al mes entre febrero y junio, el nuevo paro tendrá carácter indefinido e ininterrumpido.
La huelga comenzará el 28 de octubre y no cuenta inicialmente con una fecha de finalización. Su duración dependerá de la evolución de las negociaciones y de la respuesta del Gobierno.
La convocatoria ha sido acordada por las principales organizaciones profesionales del colectivo, entre ellas:
- La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM).
- La Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts).
- Metges de Catalunya.
- El Sindicato Médico Andaluz (SMA).
- El Sindicato Médico de Euskadi (SME).
- El Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA).
La Unión Médica y Facultativa (UMYF) también ha llamado a médicos y facultativos a mantener la unidad de acción y respaldar la protesta.
¿Qué reclaman los médicos?
Los sindicatos exigen una regulación propia que recoja las características específicas de la profesión y no sitúe a los médicos en el mismo marco laboral que el resto de las categorías sanitarias.
Entre sus principales reivindicaciones se encuentran:
- Una clasificación profesional acorde con sus años de formación y nivel de responsabilidad.
- La reducción y regulación de las guardias médicas.
- Jornadas laborales que garanticen el descanso y la seguridad de los pacientes.
- Una remuneración adecuada de las horas extraordinarias y las guardias.
- Mejores condiciones para la jubilación.
- Medidas específicas frente a las agresiones sufridas por los profesionales sanitarios.
- Un marco propio para los médicos internos residentes (MIR).
Los representantes médicos denuncian que el nuevo Estatuto Marco mantiene una jornada que consideran discriminatoria y una clasificación profesional que no reconoce suficientemente las exigencias de su trabajo.
Denuncian que están infrarrepresentados
El proyecto impulsado por Sanidad fue negociado con CCOO, UGT, CSIF y Satse, organizaciones presentes en la mesa sectorial que también representan a enfermeros, celadores y otras categorías del sistema sanitario.
Los sindicatos médicos consideran que están infrarrepresentados en ese espacio de negociación. CESM participa dentro del grupo sindical Satse-FSES, pero las organizaciones profesionales sostienen que esa presencia no les permite defender de forma autónoma todas las particularidades del colectivo.
Por ese motivo, reclaman al Ministerio de Sanidad una “negociación real” y la elaboración de un estatuto médico y facultativo propio.
Mónica García abre la puerta a estudiar un estatuto médico
La ministra de Sanidad ha planteado la creación de un grupo de trabajo en el Congreso para analizar las condiciones particulares de médicos y facultativos de forma paralela a la tramitación parlamentaria del Estatuto Marco.
Mónica García ha abierto la puerta a estudiar una regulación específica, pero siempre “sobre la base común” del nuevo Estatuto Marco.
Esta propuesta no ha convencido a las organizaciones convocantes, que reclaman compromisos concretos y con garantías jurídicas sobre la jornada laboral, las guardias, la clasificación profesional y la jubilación.
El proyecto todavía debe superar su tramitación en el Congreso, donde podrá recibir enmiendas y modificaciones antes de su aprobación definitiva.
La huelga llegará a la Comunitat Valenciana
La convocatoria afectará a los médicos y facultativos que trabajan en la sanidad pública valenciana. Si no se alcanza un acuerdo antes del 28 de octubre, los paros podrían alterar consultas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas no urgentes.
La atención de urgencias y los servicios considerados esenciales deberán mantenerse mediante los servicios mínimos que establezcan las administraciones sanitarias.
Los sindicatos reconocen que una huelga indefinida puede provocar retrasos y molestias a los pacientes, pero defienden que sus reivindicaciones también pretenden frenar el deterioro de la sanidad pública.
“Es un fracaso de todos”, ha señalado la secretaria general de Amyts, Ángela Hernández, quien ha advertido de que la protesta todavía podría evitarse si existe “voluntad política y diálogo”.
La convocatoria abre un periodo de algo más de un mes para intentar alcanzar un acuerdo. Si las negociaciones no prosperan, la sanidad pública española afrontará desde finales de octubre uno de los conflictos laborales médicos más importantes de los últimos años. (CESM)

