Luis Enrique ha dado con la tecla. Después de meses de probaturas, convocatorias dispares y experimentos posicionales, España se convirtió esta noche en un vendaval de fútbol que arrasó a Alemania. Liderados por Morata, Fabián y Ferran Torres, los españoles se impusieron por seis a cero a su rival directo y le arrebataron así no solo la clasificación para las semifinales de la Liga de Naciones, sino también parte de su dignidad profesional. Es la primera vez que España gana con esta contundencia a Alemania, que por su parte llevaba más de 60 años sin encajar un marcador así.
Y eso que las cosas pintaban feas desde el arranque, con Luis Enrique vestido como para bajar un momento a por tabaco y Sergio Ramos robándole primero un disparo de falta claro para un zurdo, como Canales, y después olvidando la marca de Timo Werner, que estuvo a punto marcar el primero a los diez minutos. Para colmo, ambos se rompieron a la media hora y tuvieron que dejar el campo.
De repente, el milagro. Por Canales salió Fabián Ruiz, un volante del Nápoles que quizá no tenga muy ubicado, pero que anoche recordó a Maradona. Nada más salir, pateó un corner con rosca que fue derecho a la frente de Morata, astutamente situad en el segundo palo, a la espalda de las huestes alemanas. Neuer no pudo hacer nada ante un remate perfecto que, por cuestiones geométricas, tenía mucha pinta de pegar en el palo.
Morata es el soplo de aire fresco que necesitaba España, la pieza que hace ‘click’ y asienta toda la estructura. El delantero madrileño, que parece otro desde que volvió a Italia, llevó peligro cada vez que tocó el balón y fue clave en la construcción del juego ofensivo, actuando como mediapunta cuando los alemanes estaban más replegados. A los 20 marcó un segundo gol injustamente anulado porque en esta competición no hay VAR.
Pero uno no se acuerda de los goles anulados cuando genera peligro en cada llegada. Ferran Torres y Fabián desnortaron a los alemanes, siempre superados por las combinaciones de los de Luis Enrique, y a los 33 minutos Ferran marcó el segundo. Cinco después, Rodri de cabeza el tercero.