Se trata de comercio ilegal en todas sus letras. Desempeñan la venta de forma ilícita y lo que venden son falsificaciones que atacan a los derechos de la propiedad industrial. Hoy por hoy para el Código Penal español la ‘manta’ es un delito castigado con hasta dos años de cárcel, pero la actuación de la Administración deja mucho que desear. Así lo consideran los establecimientos afectados, que han optado por pedir ayuda a las organizaciones Cecoval y Covaco para impulsar una mesa de trabajo que permita analizar un problema que actualmente es el más grave que acecha al comercio en el centro.

Manteros en la puerta de El Corte Inglés en el centro de Valencia