El 18 de noviembre de 1982 abrió sus puertas Nuevo Centro, un complejo que llevó a Campanar una nueva forma de comprar y recorrer la ciudad. Promovido por Plurfin, presidida por Juan Lladró, nació con una ambición que resumía su propio nombre: crear un nuevo núcleo comercial fuera del centro tradicional de València.
La fotografía permite observar un paisaje urbano muy distinto al actual. Grandes avenidas, bloques de viviendas y amplias superficies todavía sin edificar rodean un conjunto comercial que destaca por sus dimensiones. No se ha comprobado la fecha exacta de esta imagen, por lo que no debe presentarse necesariamente como una fotografía del día de la inauguración.
La apertura de Nuevo Centro sí tiene una fecha contrastada. Su historia oficial la sitúa el 18 de noviembre de 1982 y lo identifica como el segundo centro comercial de España y el primero de carácter urbano. Esa condición pionera forma parte de la identidad con la que el propio complejo explica su nacimiento.
El proyecto incorporaba una diferencia importante frente al modelo basado en un hipermercado como principal reclamo: su gran establecimiento de referencia era El Corte Inglés. Alrededor se articulaba una oferta de comercios y servicios que pretendía atraer público hacia un nuevo polo de actividad.
La iniciativa tuvo un destacado componente empresarial valenciano. La sociedad promotora, Plurfin, S. A., estaba presidida por Juan Lladró, cuyo nombre acabaría recibiendo la plaza exterior. El complejo fue presentado como «la gran obra valenciana», una expresión que su historia institucional conserva para describir la dimensión de aquella apuesta privada.
La prensa de la época permite medir la expectación. El 19 de noviembre de 1982, al día siguiente de la inauguración, El País informó de una inversión de 8.000 millones de pesetas, 180 locales comerciales y un aparcamiento para 2.800 vehículos. El conjunto incluía grandes almacenes, una galería comercial, un hotel y oficinas, comunicados mediante calles peatonales.
Su localización también explica la elección del nombre. Nuevo Centro nació en una zona que entonces se percibía como el extrarradio, aunque el crecimiento de València terminó integrándola en un entorno plenamente urbano. La propuesta consistía en ofrecer una alternativa al recorrido comercial habitual por el centro histórico y sus calles próximas.
Con los años llegaron las renovaciones: una reforma profunda en 1996, el rediseño del logotipo en 2002 y la transformación de la fachada exterior en 2007, coincidiendo con su vigesimoquinto aniversario.
La antigua vista aérea conserva precisamente el momento urbano que hace singular esta historia: un gran complejo comercial rodeado por una València que todavía tenía mucho espacio por construir.


