El Ayuntamiento de Valencia estudia la posibilidad de ceder a los vecinos las viviendas de la Lonja de Pescadores del Cabanyal, después de años de conflicto. Este miércoles, se llevó a cabo la primera reunión entre el Consistorio y los directivos de la Marina Auxiliante, la sociedad de patrones de pesca que tenía la concesión del edificio, para explorar soluciones legales que permitan a los residentes de las 40 casas adosadas de la Lonja continuar viviendo allí.
Este encuentro se produce tras la sentencia del Tribunal Supremo, emitida en abril, que inadmitió un recurso de casación de la Marina Auxiliante y confirmó la decisión del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJ) de 2023, que dictaminó que la concesión del edificio a la sociedad había caducado.
El concejal de Patrimonio, Juanma Badenas, y la edil de Responsabilidad Patrimonial, Cecilia Herrero, visitaron el edificio, catalogado como Bien de Relevancia Local (BRL), y se reunieron con la directiva de la Marina Auxiliante para retomar las negociaciones tras la conclusión del proceso judicial. Badenas comunicó a los representantes de la Marina Auxiliante la disposición para negociar acuerdos que permitan a los vecinos continuar residiendo en las viviendas con algún tipo de título habilitante.
Badenas también informó sobre la próxima contratación de un catedrático de Derecho Civil para elaborar un dictamen independiente que explore posibles soluciones jurídicas. Se evaluará la viabilidad de que los residentes se conviertan en ocupantes legales, bien sea como propietarios o a través de un arrendamiento con opción a compra, así como la posibilidad de establecer una comunidad horizontal. El resultado de este informe será presentado a la Junta de Gobierno para su aprobación, subrayando la importancia de una solución respetuosa con el legado histórico de las familias que allí residen desde hace generaciones.
La concesión inicial de la Lonja de Pescadores data de 1907, otorgada por el rey Alfonso XII, y caducó en 2007. Según Carlos Oliver, presidente de la Marina Auxiliante, siempre se buscó un acuerdo sin llevar el conflicto a los tribunales, pero en 2016, las autoridades locales reclamaron las llaves del edificio. A pesar de una sentencia inicial a favor de la Marina Auxiliante en 2018, el fallo final confirmó que la concesión había expirado.
Con el litigio cerrado, la Marina Auxiliante busca llegar a acuerdos que brinden seguridad a los vecinos, algunos de los cuales tienen contratos privados basados en documentos conocidos como “hijuelas”. En años anteriores, se barajó la posibilidad de trasladar la Lonja o reconvertirla en una subsede de un museo del mar, pero las propuestas no prosperaron debido al proceso judicial en curso y a la falta de consenso.
Mientras tanto, la Marina Auxiliante ha iniciado medidas para preservar el edificio, incluyendo la instalación de mallas para evitar la entrada de aves que dañan la estructura. La sociedad se encuentra a la expectativa de un posible proyecto municipal para la restauración integral de la Lonja, que ha estado en el aire desde 2017.
Los vecinos del Cabanyal no entienden por qué no se han alcanzado acuerdos similares a los logrados con otras propiedades cercanas en la calle Eugenia Viñes. Tras décadas de propuestas contradictorias por parte de gobiernos locales, ahora esperan que las nuevas conversaciones puedan marcar un cambio en la gestión de la situación.