Persecución de la prostitución callejera con multas a las prostitutas y sus clientes
Es una medida puesta en marcha en una veintena de ciudades españolas, aunque no siempre es fácil demostrar que se está pagando por sexo. Con el aumento de las multas, la actividad se traslada desde el centro de las ciudades a polígonos industriales.
El Ayuntamiento de la capital aprobaba en 2013 la Ordenanza Municipal sobre el ejercicio de la prostitución y finales del pasado enero ya se habían realizado nueve expedientes sancionadores, aunque en firme solo se han impuesto tres multas por importe de 2.303 euros. El resto de expedientes están todavía en trámite.
La Ordenanza pretende que los ciudadanos y las ciudadanas puedan hacer uso de los espacios públicos sin las limitaciones y/o exclusiones que el ejercicio de la prostitución en la vía pública provoca. También se pretende proteger a los menores de edad alejando de los centros de estudios y parques infantiles cualquier conducta relacionada con el mundo de la prostitución, calificando tales conductas como infracción muy grave y sancionándolas con más dureza.
El objeto de la Ordenanza es establecer una regulación sobre la ocupación del espacio público como consecuencia de las actividades de ofrecimiento y demanda de servicios sexuales y se redacta teniendo en cuenta los títulos competenciales municipales y los bienes jurídicos protegidos contemplados en el párrafo anterior.
También se regula la utilización de los soportes publicitarios en el término municipal de Valencia para la promoción de servicios sexuales.