Investigadores de la Universitat de Valencia, junto con la Queen Mary University of London y la Universidad de Montpellier, han demostrado que una breve exposición a un cóctel de pesticidas en los primeros días de desarrollo del pez cebra (Danio rerio) genera alteraciones neuroconductuales en esta especie, que comparte el 70% de los genes con los humanos. Estas alteraciones persisten en la etapa juvenil del pez, incluso cuando las concentraciones empleadas alcanzan el máximo permitido por la Unión Europea para el agua de consumo. Este hallazgo resalta la necesidad de revisar los estándares de seguridad ambiental vigentes.
Pesticidas “seguros” causan efectos neuroconductuales en peces cebra, según estudio