Port Saplaya lleva dos semanas con prohibición de baño por calidad del agua
Lo que prometía ser un verano de alta afluencia turística en Port Saplaya se ha visto afectado por un cierre parcial que ya supera las dos semanas. Desde el 5 de agosto, tanto los bañistas como los residentes se encuentran con vallas y banderas rojas en la playa, incluida la zona canina, debido a los elevados niveles de contaminación detectados en las acequias que desembocan en el mar.
Esta no es la primera vez que ocurre durante este verano. El pasado 25 de julio, la playa tuvo que izar la bandera roja durante cinco días, y, menos de diez días después, volvió a cerrarse por las mismas razones. Los técnicos municipales realizan análisis del agua cada semana, aunque los resultados continúan siendo negativos. Mientras tanto, los socorristas advierten a los usuarios y controlan el acceso en el tramo vallado, un área que abarca entre 100 y 150 metros alrededor de la acequia, según ha confirmado el Ayuntamiento de Alboraya.
Desde la Conselleria de Medio Ambiente se ha explicado que las acequias del municipio presentan contaminación de origen residual. Por ello, y para garantizar la seguridad de los bañistas, se ha solicitado al Ayuntamiento que marque como zona prohibida para el baño las áreas de influencia de las acequias. Concretamente, desde la acequia principal de San Vicente hasta 200 metros al sur, desde la acequia de La Marquesa hasta 200 metros al sur, y desde el Barranco de Carraixet hasta 50 metros al sur.
Las mismas fuentes de la Conselleria recuerdan que ellos delimitan las zonas donde se considera seguro bañarse, pero son los ayuntamientos, en este caso el de Alboraya, los que deben velar para que los usuarios se bañen en las zonas adecuadas.
El ente municipal considera que el actual protocolo es insuficiente, ya que obliga a cerrar solo el área específica de la playa afectada, cuando el agua contaminada “es posible que se disperse más allá”. “Cinco metros más allá es la misma agua. Quien se bañe ahí se expone a lo mismo”, indican fuentes municipales. Por ello, el Consistorio ha solicitado revisar los criterios que rigen estos cierres, con el objetivo de proteger de manera más efectiva a los bañistas. “Hasta que las acequias no arrojen niveles correctos, el cierre seguirá vigente”, han confirmado.