Un importante incendio declarado en un desguace de vehículos de Benejúzar, en la comarca alicantina de la Vega Baja, mantiene movilizado a un amplio dispositivo de bomberos desde el sábado, en un suceso que ha generado gran preocupación por la cercanía de las llamas al Hospital Comarcal de San Bartolomé.
Aunque el fuego está sectorizado, las labores de extinción continúan debido a la complejidad del material afectado y a la alta toxicidad del humo.
Un incendio con riesgo añadido
El fuego se originó en el exterior del recinto del desguace, pero dentro de sus instalaciones, afectando una zona especialmente delicada por la presencia de:
- Vehículos
- Combustibles
- Materiales inflamables
- Componentes tóxicos
- Metales y residuos industriales
Distancia crítica
El foco se encuentra a apenas 400 metros del Hospital Comarcal de San Bartolomé, lo que incrementó la vigilancia preventiva.
Gran despliegue de emergencias
En el operativo participan:
- Parques de bomberos de Orihuela y Almoradí
- Suboficial del área sur
- Camiones nodriza
- Unidades de mando
- Equipos de respiración autónoma
- Refuerzos provinciales
La columna de humo, visible en toda la comarca
La magnitud del incendio ha provocado una densa humareda visible desde numerosos municipios del interior de la Vega Baja, generando alarma vecinal.
Riesgos principales:
Toxicidad
Los materiales de desguace pueden emitir gases peligrosos.
Propagación
La naturaleza del recinto incrementa el riesgo de reactivación.
Impacto sanitario
La cercanía a zonas pobladas obliga a extremar precauciones.
Un precedente preocupante
El mismo desguace ya sufrió otro incendio en febrero de 2024, lo que vuelve a poner el foco sobre:
- Seguridad industrial
- Prevención de incendios
- Gestión de residuos
- Control medioambiental
Consejos para la población cercana
Las autoridades suelen recomendar:
- Evitar exposición prolongada al humo
- Mantener ventanas cerradas
- Seguir indicaciones oficiales
- No acercarse al perímetro
Conclusión
El incendio de Benejúzar vuelve a evidenciar el elevado riesgo de este tipo de instalaciones y la importancia de una respuesta rápida y especializada.
Mientras el fuego sigue bajo control progresivo, la prioridad continúa siendo proteger a la población, evitar daños mayores y minimizar el impacto ambiental en la Vega Baja.