El Institut Valencià de Cultura (IVC) y la junta de ‘Els Pelegrins de Les Useres’ han llegado a un acuerdo que este año ha permitido la grabación en audio y vídeo de los cantos de los peregrinos, con el fin de proteger y conservar unas tradiciones que se han transmitido de manera oral posiblemente desde el siglo XIV.
La peregrinación de Les Useres a Sant Joan de Penyagolosa, de origen medieval, se celebra el último viernes de abril y el sábado siguiente. Esta tradición se ha mantenido a lo largo de los siglos para invocar salud, paz y lluvia por la intercesión de San Juan Bautista, siendo un ejemplo de las costumbres seculares que persisten gracias al fervor popular en las comarcas interiores del norte de Castellón.
La grabación tanto en estudio como en directo del repertorio de los peregrinos busca asegurar el acceso futuro a las formas tradicionales de interpretar los cantos, facilitar el aprendizaje de futuros cantores, y permitir el estudio de los melismas y estructuras desde una perspectiva popular y académica.
En 1984, la Generalitat Valenciana ya había registrado parte de los cantos de ‘Els Pelegrins’ en directo, y se publicaron en formato LP dentro de la colección Fonoteca de materiales, especializada en grabaciones de campo de música tradicional valenciana.
Las peregrinaciones al santuario de Sant Joan de Penyagolosa, destacadas por su valor etnológico, histórico y cultural, han sido un destino importante de romerías desde la época medieval. La Peregrinación recibió el reconocimiento al Mérito Cultural de la Generalitat Valenciana en 2004 y fue declarada Bien de Interés Cultural en 2016. El camino por donde transcurre fue declarado Monumento Natural en 2007.
‘Els Pelegrins de Les Useres’ es una de las peregrinaciones más antiguas y mejor conservadas, destacando sus cantos, rezos, comidas, vestimenta y aspectos socioreligiosos e identitarios. El grupo está formado por trece personas: doce peregrinos y el guía, acompañados por tres cantores, clavarios, el cura y un miembro del ayuntamiento, quienes representan al pueblo ante la divinidad.
El cantor principal, que dirige los cánticos y actúa como maestro de ceremonias, lleva la cruz y ocupa siempre la posición central. Los otros dos cantores llevan farolas y visten un roquete blanco sin mangas, un sombrero negro de fieltro y portan un bastón. Los cantores se eligen entre los adolescentes al comenzar a cambiar la voz.
En 2025 se cumplen cincuenta años desde que el cantor más veterano inició su aprendizaje. Debido a que los cargos son vitalicios, la edad, la exigencia del camino y la interpretación de los cantos hacen prever su retirada próximamente. Por ello, es crucial registrar los cantos en directo para preservar el estilo actual de los cantores como un documento histórico.