El PSPV y Compromís en el Ayuntamiento de Valencia han acordado una propuesta para establecer una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) que abarque la totalidad de la ciudad e incluya ayudas para la renovación de vehículos. La implementación comenzaría el 1 de enero de 2026 en fases. Los portavoces de los partidos, Papi Robles y Borja Sanjuan, han solicitado un pleno extraordinario para presentar la moción y han instado a la alcaldesa, María José Catalá, a abstenerse en la votación para facilitar su aprobación y evitar la pérdida de 150 millones de euros en ayudas europeas y estatales.
Papi Robles ha señalado que, a pesar del escepticismo de Catalá hacia las Zonas de Bajas Emisiones, el acuerdo con el PSPV busca asegurar los fondos europeos, desarrollar un espacio más justo y reducir la contaminación. Robles ha enfatizado que, aunque Catalá cuente con 13 concejales y varios opositores a las políticas climáticas, su propuesta tiene el respaldo necesario para ser aprobada si la alcaldesa se abstiene.
Por su parte, Borja Sanjuan ha dirigido su mensaje a Catalá, argumentando que el concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, no es un interlocutor válido debido a su comportamiento. La propuesta, según Sanjuan, podría mejorarse, pero cuenta con los votos suficientes en el pleno, sin necesidad del apoyo del PP, y solo requiere la abstención de Catalá.
La iniciativa de PSPV y Compromís pretende abarcar toda la ciudad de Valencia, con un enfoque en la reducción de la contaminación y la mejora de la salud pública. El plan incluye ayudas para familias vulnerables, exenciones para personas con movilidad reducida y un periodo de adaptación para actividades económicas. Además, se prevé un modelo de estacionamiento para residentes a partir de 2027, asegurando que al menos el 55% de las plazas sean para vecinos con recursos limitados.
Este proyecto surge en un contexto de “riesgo colectivo” debido al alto nivel de contaminación en la ciudad, según estudios de la Universidad Politécnica de Valencia. La moción también propone revisar y revertir decisiones recientes del gobierno local que han incrementado el tráfico y las emisiones, como la reorganización de la calle Colón.
Los partidos promueven una estrategia que prioriza espacios verdes, movilidad a pie y proyectos como el Corredor Verde de García Lorca, garantizando la accesibilidad y servicios de emergencia. En cuanto a las etiquetas, a partir del 1 de enero de 2026, los vehículos sin etiqueta A no podrán ingresar desde fuera de Valencia, y la restricción se extenderá progresivamente a la ciudad. Los vehículos con etiqueta B enfrentarán restricciones desde 2027, comenzando por aquellos de fuera de la provincia.