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Una cinta adecuada podría ayudar a reducir la entrada de agua por las puertas durante determinadas inundaciones. Esa es la conclusión de una investigación de la Universidad de Hull, en Reino Unido, difundida el 15 de octubre. Su posible utilidad en viviendas y locales valencianos resulta de interés, aunque los resultados no permiten presentarla como una protección garantizada frente a una DANA.
El trabajo, encargado por Flood Re, comparó distintas soluciones temporales en laboratorio. La cinta flexible de caucho sintético redujo las filtraciones un 99 % respecto a una puerta sin protección; la cinta americana alcanzó entre el 97 % y el 98 %. Los sacos de arena convencionales consiguieron un 70 % en las condiciones ensayadas.
Los investigadores probaron medidas para puertas con niveles de agua de hasta 60 centímetros. La aplicación exterior ofreció mejores resultados que la interior. La universidad señala que estas soluciones son complementarias y no sustituyen las protecciones permanentes diseñadas e instaladas por profesionales.
El porcentaje exige una lectura precisa: se refiere a las filtraciones por la puerta ensayada, no al conjunto de una vivienda. Tampoco demuestra que cualquier cinta de embalaje consiga el mismo efecto ni acredita su resistencia ante corrientes fuertes, impactos o arrastres.
Su posible aplicación ante una DANA dependería, por tanto, de cómo se produzca la inundación en cada inmueble. Los resultados apuntan a una utilidad para limitar determinadas filtraciones, pero no justifican confiar en una puerta sellada cuando existe riesgo para las personas. Una DANA puede provocar situaciones muy distintas y el ensayo no demuestra una protección general frente a todas ellas.
La prevención de daños en edificios requiere estudiar su exposición al agua. El Ministerio para la Transición Ecológica dispone de guías elaboradas junto al Consorcio de Compensación de Seguros para orientar a propietarios y responsables de inmuebles sobre cómo reducir su vulnerabilidad. Esa evaluación permite elegir soluciones adaptadas a cada caso.
Durante una emergencia, la prioridad sigue siendo ponerse a salvo. Las recomendaciones del Ayuntamiento de València incluyen evitar bajos y garajes, buscar plantas superiores o puntos elevados y evacuar cuando lo indiquen las autoridades. Ningún sellado debe retrasar el cumplimiento de esas instrucciones.





