RSS de noticias de Valencia
Los puentes sobre el río Reatillo en Requena y Chera duplican su longitud tras el aumento del cauce por las riadas
La Generalitat avanza en su plan de recuperación de infraestructuras locales después de las inundaciones de octubre. En la última fase de reconstrucción, se están duplicando dos puentes clave sobre el río Reatillo, en los municipios de Requena y Chera, debido al significativo aumento del cauce.
El conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus, inspeccionó las obras y señaló que, con una inversión de 2,9 millones de euros, estas mejoras recuperarán la conectividad entre municipios y facilitarán el tráfico en caminos rurales vitales para la movilidad local.
En Requena, el puente de acceso a la aldea de El Reatillo ya cuenta con nuevos marcos de hormigón que aumentan la capacidad del paso a la nueva anchura del cauce tras las riadas. Actualmente, los trabajos se centran en integrar la estructura antigua con la nueva, proteger el cauce y taludes con escollera, y restaurar el pavimento y los servicios afectados.
En cuanto al puente de las Madroneras, en el camino de Chera a Siete Aguas, se ha restaurado la estructura original, ampliando el ancho al nuevo cauce. La colocación de los marcos de hormigón se realiza en dos fases debido a las dificultades del terreno. Martínez Mus destacó que pronto se completará la protección con escollera, se restaurará el firme y se establecerá la conexión con el vial.
Martínez Mus, acompañado por María José Martínez Ruzada, directora general de Infraestructuras Viarias, visitó Sinarcas para observar el progreso de las obras de reconstrucción en el municipio. Allí, se han instalado marcos prefabricados de hormigón para restablecer la conexión entre los márgenes de los cauces afectados y el acceso a las áreas recreativas de El Regajo y del Charco Negro. La Generalitat ha destinado 2,8 millones a estos trabajos, tras asumir las competencias municipales de estas vías locales.
En el puente sobre el Regajo de San Marco, se preservan parte de las estructuras originales y se incorporan cinco marcos prefabricados de 4,0 x 2,5 metros, sobre una base de escollera que asegura su cimentación sin aumentar la velocidad del agua. La nueva infraestructura abarcará una luz de 42 metros, más de diez metros sobre el puente existente.
En el Charco Negro, se ha diseñado una batería de nueve cajones prefabricados de 2,50 x 3,0 metros para unir ambas márgenes mediante un badén inundable, extendiendo así la infraestructura a 30 metros, en contraste con el pontón anterior que superaba solo seis metros. Esta solución, explica el conseller, adaptará el paso al ensanchamiento del cauce provocado por las riadas y mejorará la movilidad entre ambos lados.