La activación del nivel 5, el máximo previsto, está reservada, según los expertos, a casos de atentados inminentes en territorio nacional y en la práctica solo implica como diferencia con el nivel previo, la presencia de militares en las infraestructuras críticas, nudos de comunicación y lugares de gran acumulación de personas, como aeropuertos, estaciones o centrales nucleares.

La activación de cada nivel de alerta antiterrorista depende de la valoración de la amenaza y otras circunstancias asociadas a la misma. Por un lado, la amenaza se valorará en función de la intención, la capacidad y la probabilidad de comisión de un atentado terrorista. Por otro, su correlación se valorará en función de la vulnerabilidad de los potenciales objetivos de ataque y su posible impacto o repercusión.
ASÍ SON LOS CINCO NIVELES
Con el nivel 1 (riesgo bajo), las actuaciones se orientan a la “identicación de potenciales objetivos terroristas”, así como el mantenimiento de medidas de seguridad “genéricas” y actuaciones para evitar situaciones de riesgo futuras.
El nivel 2 (riesgo moderado) se centra en “asegurar un óptimo control de los posibles objetivos de atentado terrorista”, salvaguardando el normal desarrollo de su actividad habitual y evitando cualquier incidencia que la impida o diculte.
Ya en el nivel 3 (riesgo medio) se hace “un reforzamiento” del control de esos posibles objetivos y la “intensicación de la actividad investigativa y de inteligencia por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad”.
NIVEL 5, EL MÁXIMO
Por su parte, el nivel 4 (riesgo alto) supone “el máximo reforzamiento de los dispositivos de seguridad” y el nivel 5 (riesgo muy alto) conlleva medidas de “carácter excepcional”. La Instrucción se detiene en este último nivel para decir que “se podrán solicitar los oportunos apoyos a las Fuerzas Armadas”. Especica además Interior que el Ejército podrá ser requerido para realizar labores de “vigilancia y protección de infraestructuras críticas” y otros “objetivos estratégicos” incluyendo “el reconocimiento aéreo de objetivos estratégicos no urbanos”.
En el nivel 5 también se podrá decretar la “restricción y control del espacio aéreo”. Según establece el marco de actuación de los efectivos disponibles que prevé el Estado Mayor de la Defensa, el nivel 5 de alerta antiterrorista implicaría la posibilidad de recurrir a al menos 5.000 militares de reacción rápida pertenecientes al Núcleo de la Fuerza Conjunta de las Fuerzas Armadas.
“SEGURIDAD NACIONAL AMPLIADA”
En el documento denominado ‘Concepto de empleo de las Fuerzas Armadas’se establecen tres escenarios de actuación para los militares: en primer lugar, las misiones permanentes para la defensa del espacio de soberanía nacional (incluyen labores de vigilancia marítima y aérea) en las que el Ejército participa todos los días del año; en segundo lugar, las misiones en el exterior; y en tercer lugar, el denominado “seguridad nacional ampliada”, en el que las Fuerzas Armadas “pueden verse obligadas a proporcionar una respuesta especíca o a contribuir a una respuesta general como parte de la acción del Estado”.
Es este último escenario el que se contemplaría en caso de que se subiese a 5 el nivel de alerta antiterrorista. “Se trata de un tercer escenario general o grupo de escenarios que no tiene un carácter puramente geográco, sino transversal y que puede afectar tanto a la seguridad interior, a la resiliencia nacional como a la protección de los ciudadanos. Es el escenario que puede denirse a través de la necesidad de prevenir y reaccionar ante contingencias nacionales”, explica el mencionado documento. Para este escenario, el Estado Mayor de la Defensa, en un plan elaborado por la anterior cúpula militar al frente de la cual estaba el almirante Fernando García Sánchez, prevé un contingente de reacción rápida de 5.000 efectivos “para actuaciones en el ámbito nacional”. Dentro de este núcleo de reacción rápida hay previstos 10.000 militares “para operaciones combinadas con otros países”.
Actualmente hay unos 2.500 uniformados desplegados en operaciones en el exterior, por lo que también habría un número signicativo de efectivos de los que el Gobierno podría disponer