Uno de los parajes naturales más conocidos del interior de la provincia de Alicante vuelve a abrir sus puertas. El Ayuntamiento de Xixona ha reabierto El Salt después de seis años de cierre por riesgo de desprendimientos, tras unas complejas obras que han permitido garantizar la seguridad de los visitantes y recuperar este popular rincón de baño y naturaleza.
Después de años de espera, vecinos y visitantes ya pueden volver a disfrutar de uno de los espacios naturales más emblemáticos de Xixona. El Salt, conocido por su cascada y su poza natural escondida entre barrancos, ha reabierto al público tras una importante intervención para eliminar el riesgo de desprendimientos que obligó a clausurar el paraje en 2020.
La reapertura llega justo a tiempo para la temporada estival, cuando este enclave se convierte en uno de los destinos más visitados del interior alicantino.
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Seis años de obras para garantizar la seguridad
El acceso permanecía cerrado desde 2020 después de detectarse un importante riesgo de caída de rocas en los taludes que rodean el barranco.
Las actuaciones se han centrado en estabilizar las laderas mediante la instalación de mallas de contención que evitan nuevos desprendimientos y permiten acceder al paraje con mayores garantías de seguridad.
Además, se ha acondicionado completamente el recorrido de acceso hasta la poza natural.
Un descenso más cómodo hasta la cascada
La intervención también ha mejorado los más de 120 escalones que conducen hasta el agua.
Los peldaños han sido nivelados y reforzados con hormigón, mientras que los muretes laterales se han rehabilitado para facilitar un descenso más seguro tanto a vecinos como a visitantes.
La complejidad del terreno obligó incluso a modificar el proyecto inicial cuando los técnicos detectaron nuevos movimientos del terreno una vez adjudicadas las obras, lo que retrasó varios meses la ejecución.
Para completar la actuación fue necesario utilizar grandes grúas y contar con operarios especializados en trabajos verticales para instalar los sistemas de protección en las zonas más escarpadas.
Un pequeño oasis en plena montaña
El Salt de Xixona destaca por el fuerte contraste que ofrece con el paisaje que lo rodea.
En medio de un entorno montañoso y de clima seco aparece una cascada de alrededor de 20 metros de altura que desemboca en una poza excavada en la roca por el río de la Torre, formando uno de los rincones naturales más singulares de la provincia de Alicante.
Aunque el caudal depende de las lluvias y durante el verano suele ser reducido, el enclave mantiene un gran atractivo paisajístico y se ha convertido durante décadas en uno de los lugares favoritos para realizar excursiones y refrescarse.
Nuevas mejoras para los visitantes
Aprovechando las obras, el Ayuntamiento también ha renovado parte de los equipamientos del paraje.
Se ha ampliado la zona de pícnic con nuevo mobiliario, se han instalado paneles informativos sobre la flora y la fauna del entorno y se ha renovado toda la señalización del recorrido. Además, el consistorio ya trabaja en futuras actuaciones para crear nuevas zonas de sombra y mejorar el camino de acceso desde el entorno del cementerio.
El Ayuntamiento pide disfrutar del entorno con responsabilidad
Desde el consistorio recuerdan que la reapertura debe ir acompañada de un uso responsable del espacio natural.
El objetivo es evitar daños en un enclave de gran valor ambiental, por lo que se recomienda no abandonar residuos, respetar la vegetación, no alterar la fauna y seguir siempre las indicaciones de seguridad durante la visita.
Con la recuperación de El Salt, Xixona vuelve a incorporar a su oferta turística uno de sus rincones más emblemáticos. Tras seis años de cierre, este oasis escondido entre montañas vuelve a recibir visitantes dispuesto a convertirse de nuevo en uno de los grandes atractivos naturales del verano en la provincia de Alicante.