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El puente de la CV-33 sobre el Poyo reabre este viernes al tráfico
La Conselleria de Medio Ambiente e Infraestructuras ha anunciado que este viernes se reabrirá al tráfico la parte del puente de la CV-33 que cruza el barranco del Poyo y que había quedado completamente destruida tras las inundaciones del 29 de octubre pasado. Aunque todavía pasarán algunos días hasta permitir el tránsito de los cuatro carriles en ambos sentidos, este avance marca un progreso significativo en la reparación de las infraestructuras dañadas por el temporal.
El torrente de agua que inundó esta área afectó severamente uno de los puentes y destruyó por completo el tablero del otro. Durante los últimos meses, el puente en dirección a Torrent ha sido utilizado en ambos sentidos mientras se trabajaba en la construcción del nuevo, ya que apenas se pudo reutilizar material del anterior puente. Los conductores han contado con un único carril por sentido.
Con la reapertura de hoy, se habilitarán dos carriles en dirección a Valencia. Sin embargo, hacia Torrent quedará habilitado solo un carril debido a los trabajos finales que aún están pendientes en ese tablero.
El proyecto, financiado con 12,5 millones de euros por la Generalitat, busca una reconstrucción integral del puente, una obra clave para la vuelta a la normalidad en una de las carreteras más relevantes de l’Horta Sud. La nueva estructura contará con vigas de 24,6 metros que formarán un tablero de 16,2 metros de ancho, incorporando acera y elementos de protección lateral. Estas vigas, prefabricadas, sostendrán una losa de hormigón de 25 centímetros de grosor.
Las labores en la zona han sido variadas e intensas. Además de reconstruir el vano colapsado, se llevaron a cabo refuerzos de emergencia en los cimientos mediante la instalación de tabiques de hormigón para mejorar su rigidez y estabilidad. A finales de diciembre, se desmontó y retiró la sección dañada, permitiendo la realización de inspecciones detalladas y pruebas en los componentes estructurales restantes. En los meses siguientes, se colocaron tres apoyos junto a las pilas dañadas para facilitar su demolición y reconstrucción, además de instalarse una cimentación especial en el nuevo estribo ubicado en la margen izquierda del barranco.