La riada: una catástrofe sin precedentes que exige replantear el pacto por la Albufera
La devastación sufrida por la Albufera desde el trágico 29 de octubre no tiene precedentes. Así lo confirma la comunidad científica consultada en los días recientes, quienes buscaron establecer una comparación para entender mejor el desafío que representa su reconstrucción. Las distintas voces apuntan a los daños medioambientales de la década de 1970, a causa de vertidos y malas prácticas, como el único evento comparable en la historia de este lago. Esta situación impulsa la revisión del decálogo firmado hace un año por más de 150 entidades y figuras públicas de la Comunidad Valenciana en defensa de la Albufera.
El acuerdo inicial, sellado en el Oceanogràfic, servirá como base para el nuevo documento que se presentará para su adhesión en el próximo simposio organizado por LAS PROVINCIAS, previsto para los días 18 y 19 de junio. El manifiesto original abogaba por, entre otras cosas, mejorar los recursos humanos y materiales y reforzar la gobernanza del parque, además de optimizar la gestión del agua, tanto en calidad como en cantidad.
Aunque algunos aspectos del decálogo han avanzado desde su firma, como los acuerdos recientes entre comunidades de regantes promovidos por el Consell, otros esperan todavía una implementación más efectiva. La inundación del 29-O complicó estas gestiones, reordenando las prioridades para el parque y afectando los esfuerzos por convertirlo en una Reserva de la Biosfera, un proyecto que cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Valencia y de los otros doce municipios circundantes.
Este objetivo se visualizó en una foto de unidad de los alcaldes de estas localidades en la Lonja, reflejando la voluntad colectiva de elevar el nivel de acuerdo habitual. El simposio buscará este año concretar tales objetivos con el apoyo de un grupo de científicos y expertos en la Albufera, quienes asesorarán sobre la revisión del pacto de hace un año. Juan Valero de Palma, presidente de la Confederación de Regantes, junto a académicos como los profesores Ana Blázquez, Antonio Camacho y Carles Sanchis, contribuirán al enriquecimiento del nuevo documento, modificando o eliminando puntos del decálogo anterior según sea necesario. La Albufera ha cambiado desde el 29-O; el pacto para su protección también debe hacerlo.