Juan Roig, presidente de Mercadona, reiteró este miércoles que los afectados por la dana del 29 de octubre de hace un año se sintieron “desamparados”. Destacó que su entorno, mediante el Plan Alcem-se, ofreció un apoyo significativo a numerosos empresarios, describiendo esta ayuda como “un vaso de agua en el desierto”.
Estas declaraciones se produjeron durante su intervención titulada ‘El orgullo de ser empresario’, en el Congreso Aecoc Gran Consumo, que celebra su 40 aniversario en el Roig Arena de Valencia. Roig describió la dana como “una desgracia muy grande” y rememoró la pérdida de 229 personas, incluyendo a sus amigos y empresarios Miguel Burdeos, Antonio Noblejas, Vicente Tarancón y José Luis Marín. Lamentó la falta de preparación ante este fenómeno natural y el posterior sentimiento de desamparo.
Roig contó que, tras la tragedia, una imagen de un peluquero trabajando en la calle lo inspiró a lanzar el plan Alcem-se, que se basó en la idea de que “debajo del barro sigue estando el suelo”. Explicó que de este plan se beneficiaron 4.000 pequeños y medianos empresarios, quienes recibieron 8.000 euros netos bajo la condición de reabrir sus negocios. Además, destacó la honradez de nueve personas que devolvieron el dinero al no tener intención de retomar su actividad.
Roig afirmó que “lo más bonito que hay en esta vida es dar, más que recibir”, y detalló que Mercadona, Marina de Empresas, su esposa Hortensia Herrero, sus hijas y yernos, Fernando Roig a través de Pamesa y Valencia Basket, aportaron en total 108 millones de euros, de los cuales 35 millones fueron a fondo perdido.
El presidente de Mercadona enfatizó que, además de su entorno, “muchos empresarios, personas anónimas y voluntarios contribuyeron en ese momento”, y mencionó el impresionante apoyo que recibieron del resto de España, reconociendo que aunque él recibió muchos elogios, hubo muchas personas que también realizaron grandes esfuerzos.