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Alfafar y Sedaví rechazan soterramiento parcial del Gobierno
El malestar social crece ante el proyecto de soterramiento parcial de las vías
Los municipios valencianos de Alfafar y Sedaví expresan su rechazo categórico al plan propuesto por el Gobierno central y Adif, que propone un soterramiento parcial de las vías del tren que atraviesan estas localidades. Localidades históricamente divididas por esta infraestructura ferroviaria, tanto la ciudadanía como los representantes municipales consideran insuficiente y peligroso el nuevo planteamiento.
El proyecto ha encendido de nuevo el debate sobre la movilidad urbana, la seguridad ciudadana y las infraestructuras ferroviarias en la provincia de Valencia, y ha reabierto viejas heridas en poblaciones que llevan décadas demandando soluciones definitivas.
Un proyecto a medias que no satisface a los municipios afectados
La propuesta presentada recientemente por el Gobierno central, a través de Adif, plantea un soterramiento de las vías a lo largo de dos kilómetros aproximadamente, afectando parte del trazado ferroviario que cruza Alfafar, Sedaví y parte de Massanassa.
No obstante, este soterramiento parcial no logra dar respuesta a la demanda histórica de estos municipios, que ha sido clara e insistente: soterramiento completo de las vías o, al menos, una solución integral que elimine al 100% los pasos a nivel, fuentes de conflictos y desgracias durante años.
Una realidad marcada por pasos a nivel peligrosos
Uno de los mayores focos de preocupación es el famoso paso a nivel de Alfafar, una infraestructura señalada por su alta peligrosidad y por haber sido protagonista de diversos accidentes a lo largo de los últimos años, algunos con víctimas mortales. Este cruce se localiza en una zona altamente transitada, tanto por peatones como por vehículos, lo que lo convierte en un punto negro recurrente.
Para los Ayuntamientos, mantener dicho paso a nivel —o proponer alternativas parciales que no permitan su eliminación— supone una “falta de respeto” y un riesgo permanente para la población.
Respuesta firme de Alfafar: “Lo rechazamos sin matices”
El alcalde de Alfafar, Juan Ramón Adsuara, se ha mostrado especialmente rotundo al afirmar que el proyecto “no convence en absoluto” al consistorio, ni a la ciudadanía del municipio. Asegura que se trata de una propuesta “planteada desde los despachos”, alejada de la realidad del día a día de los vecinos.
Adsuara ha calificado el soterramiento parcial de “inaceptable” porque, según indica:
- No elimina del todo los puntos peligrosos existentes ni mejora significativamente la movilidad.
- No integra correctamente ambos lados del municipio, que han estado históricamente divididos por la vía férrea.
- Implica coste elevado para un beneficio sesgado y limitado.
Exigen una solución integral para la vertebración urbana
Desde Alfafar se insiste en que la única opción válida pasa por un soterramiento completo que abarque toda la zona urbana afectada, permitiendo un reencuentro urbano entre ambos lados del municipio. Solo así se garantizarían beneficios claros en términos de movilidad, desarrollo económico y integración vecinal.
El alcalde ha remarcado que el actual trazado ferroviario ha generado “60 años de desigualdad entre barrios”, por lo que aceptar un proyecto parcial es mantenerse en el error.
Sedaví se suma al rechazo con protestas públicas
Desde Sedaví, el sentimiento es similar. La corporación local ha mostrado su rotunda disconformidad con el proyecto, y asegura que no se ha tenido en cuenta el impacto social que este seguiría generando para sus vecinos.
El alcalde de Sedaví, José Francisco Cabanes, afirma sentirse decepcionado porque “se vuelve a cometer el mismo error del pasado: poner por delante los costes antes que la vida y seguridad de las personas”.
El Consistorio está dispuesto incluso a convocar movilizaciones ciudadanas si no se replantea el proyecto y se hace partícipe a los ayuntamientos en la toma de decisiones estratégicas sobre la infraestructura.
Un proyecto desconectado de las necesidades locales
A los ojos de los responsables municipales, el plan ha sido diseñado sin contar con las propuestas reales emanadas desde los territorios afectados. Esto ha provocado aún más descontento, especialmente porque durante años se han elaborado múltiples estudios técnicos y alternativas viables que no han sido evaluadas por el ente estatal correctamente.
El coste del soterramiento completo, principal argumento del Gobierno
Uno de los elementos centrales del plan del Gobierno y Adif es el argumento económico: se estima que el soterramiento completo de las vías implicaría una inversión muchísimo mayor a la planteada actualmente. Pese a ello, los ayuntamientos cuestionan la viabilidad, la previsión futura y la rentabilidad social del proyecto parcial.
Desde Alfafar y Sedaví se plantea que el ahorro a corto plazo se traducirá en mayores costes estructurales en el futuro debido a:
- Falta de cohesión urbana y necesidad de obras auxiliares que no resuelven el problema.
- Continuación de los atascos y accidentes en los cruces ferroviarios.
- Impacto negativo en la planificación urbanística y crecimiento sostenible.
Presión ciudadana y necesidad de participación vecinal
Los vecinos de ambas localidades han sido históricamente muy activos en sus demandas de solución efectiva al trazado de la vía férrea. Desde asociaciones vecinales hasta entidades educativas y negocios locales, la demanda es unánime: una solución digna y definitiva que integre por completo las poblaciones y elimine los riesgos existentes.
En este contexto, numerosos colectivos han comenzado a organizar actividades y campañas informativas para incrementar la presión política y social. Se está trabajando en recoger firmas, crear plataformas de participación ciudadana e incluso plantear posibles consultas populares.
Una oportunidad histórica que no debe desperdiciarse
Los defensores del soterramiento total lo consideran como una oportunidad única para transformar el futuro de los municipios. Las decisiones que se tomen hoy marcarán el desarrollo urbano, medioambiental y social de las próximas generaciones en Alfafar y Sedaví.
Con una inversión adecuada y una planificación colaborativa, sería posible crear espacios verdes, nuevas áreas peatonales, redes ciclables y zonas de convivencia que ahora no pueden desarrollarse debido a la barrera física que representa la vía del tren.
Posición de Adif y respuesta institucional
Desde Adif, la posición oficial se mantiene. Se considera que el plan actual es realista, técnicamente viable y contempla los puntos más críticos del trazado ferroviario, permitiendo una reducción significativa del riesgo a una inversión asumible por las arcas públicas.
No obstante, existe la posibilidad de que, fruto del descontento social e institucional que se está generando, se reabran los canales de negociación y se estudien nuevas propuestas más inclusivas. Se apunta también a la disponibilidad de fondos europeos y estatales que podrían ampliar el alcance del proyecto si se logra el consenso necesario.
Conclusión: una cuestión de visión y compromiso
La controversia sobre el soterramiento ferroviario en Alfafar y Sedaví ha pasado de ser un problema técnico a convertirse en un símbolo de las decisiones políticas que afectan la vida cotidiana de miles de personas. Lo que está en juego no es solo una obra pública, sino el modelo de ciudad que se quiere para el futuro.
Ante un proyecto que la ciudadanía considera insuficiente, los municipios han alzado la voz de forma unánime: no a medias soluciones, sí a una transformación urbana integral. El debate sobre el soterramiento está abierto, y lo que ocurra en los próximos meses marcará profundamente el mapa urbano y social del sur de Valencia.
Será clave que todas las partes—Gobierno, Adif, ayuntamientos