La cuenta vecinal de Instagram @sanmarcelinovalencia ha denunciado una semana marcada por un accidente que califica de grave, bancos arrancados y papeleras quemadas. La publicación también expresa preocupación por el ambiente en parques de barrios cercanos y acompaña su mensaje con un llamamiento a la tranquilidad.
Con la frase «Tengamos la fiesta en paz», el perfil ha compartido su malestar por una sucesión de incidentes que, según relata, han afectado al barrio valenciano de San Marcelino y su entorno.
El mensaje menciona daños en el mobiliario urbano, aunque no concreta las calles, las fechas de cada episodio ni el número de elementos afectados. Tampoco aporta detalles sobre las circunstancias del accidente o el estado de las personas implicadas.
La información procede de la denuncia difundida por la cuenta vecinal, que no adjunta un balance policial o municipal que permita precisar el alcance de los hechos mencionados.
La publicación combina esa preocupación con una mirada a la historia del barrio. Sus responsables han compartido una fotografía antigua de la iglesia de la plaza de Ciges Marín, con campos de cultivo en primer término y edificios de viviendas alrededor del conjunto religioso.
La imagen permite observar un paisaje urbano diferente al actual, con el campanario como elemento destacado y terrenos agrícolas junto a las construcciones. La publicación no precisa la fecha ni la autoría de la fotografía.
Este recuerdo sirve para invitar a los vecinos a compartir la memoria de San Marcelino y conocer la transformación de su entorno. El texto concluye con una invitación a difundir ese fragmento de la historia del barrio y un deseo de buen fin de semana.
El mensaje reúne una queja por el deterioro del espacio público y una reivindicación de la identidad vecinal. La publicación no identifica a los responsables de los daños ni permite atribuirlos a un colectivo concreto.
San Marcelino expresa su malestar por los daños al mobiliario y los problemas de convivencia







