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El presidente sostiene ahora que Inteligencia tampoco pudo anticipar la magnitud de la crisis, pero los documentos muestran que el 29 de julio el CNI avisó de entradas por mar y por la valla y destacó que los grupos que difundían la convocatoria sumaban 180.000 seguidores
La desclasificación de los documentos sobre la crisis migratoria de Ceuta ha abierto un nuevo frente político para el Gobierno de Pedro Sánchez y ha puesto el foco directamente sobre qué sabía el Ejecutivo antes de la entrada masiva de migrantes de los días 30 y 31 de julio.
El presidente del Gobierno ha salido en defensa de su actuación asegurando que «nadie podía anticipar» la dimensión de lo que terminaría ocurriendo y utilizando precisamente al Centro Nacional de Inteligencia como argumento.
«Ni siquiera el CNI lo hizo», afirmó Sánchez.
Sin embargo, los documentos que el propio Gobierno ha decidido desclasificar muestran que el servicio de inteligencia español sí detectó y comunicó el día anterior la existencia de convocatorias para intentar entrar en Ceuta por mar y por la valla.
La discusión, por tanto, ya no está en si existió un aviso.
Existió.
La cuestión es determinar si aquel aviso permitía anticipar la extraordinaria magnitud que finalmente alcanzó la crisis.
El CNI: «Llamamiento para asalto por valla y mar»
Uno de los mensajes desclasificados resulta especialmente explícito.
El 29 de julio, a las 13:52 horas, el CNI informó a la Delegación del Gobierno en Ceuta de lo que estaba detectando en las redes sociales.
El servicio de inteligencia hablaba de un llamamiento para un «asalto por valla y mar» previsto para el día siguiente, coincidiendo con la Fiesta del Trono de Marruecos.
La información señalaba además que los convocantes pretendían aprovechar precisamente esa celebración y la previsible concentración de las fuerzas de seguridad marroquíes en otros dispositivos.
Y el CNI añadió un dato especialmente significativo:
dos de los grupos implicados sumaban 180.000 seguidores.
El propio mensaje explicaba por qué proporcionaba esa cifra: para que el destinatario se hiciera una idea del «alcance de la difusión».
Los documentos publicados confirman esas comunicaciones.
También avisó a la Guardia Civil
La información no quedó exclusivamente en manos de la Delegación del Gobierno.
Prácticamente a la misma hora, el CNI intentó contactar con la unidad de Información de la Guardia Civil.
El mensaje trasladado también era bastante concreto: disponían de información sobre intentos de entrada a nado y mediante salto de la valla previstos para el día siguiente.
Además, indicaban que existían diferentes grupos de Facebook y WhatsApp incentivando esas entradas.
Posteriormente se produjo una conversación telefónica entre ambos organismos.
El CNI llegó a advertir a Marruecos
Hay otro elemento relevante en la documentación.
El servicio de inteligencia español también remitió el 29 de julio una nota a sus homólogos marroquíes, la DGST y la DGED.
En ella se advertía de los intentos de entrada previstos para el día siguiente y se identificaban grupos utilizados para organizar la movilización.
Entre ellos aparecía incluso un grupo de WhatsApp denominado «Asalto a la valla de Ceuta».
El documento señalaba que se estaban preparando intentos de entrada tanto a nado como por el perímetro fronterizo, aprovechando la celebración de la Fiesta del Trono.
Sánchez había reprochado al CNI no haberlo previsto
La desclasificación resulta políticamente especialmente delicada porque pocas horas antes Pedro Sánchez había criticado públicamente la falta de previsión de los servicios de inteligencia.
Según las informaciones publicadas este miércoles, Sánchez sostuvo en una entrevista en TVE que el CNI no había prevenido «en absoluto» lo que posteriormente sucedió en Ceuta.
Horas después se conocieron los documentos.
Y estos demostraban que sí existieron advertencias previas del CNI sobre los movimientos detectados en las redes sociales y sobre posibles entradas por mar y tierra.
El presidente modificó entonces el argumento.
Sánchez: «Nadie podía anticipar la crisis»
Por la noche, Sánchez publicó una extensa explicación en la que interpretó de otra manera el contenido de los documentos.
Reconoció que el 29 de julio el CNI informó a la Delegación del Gobierno de las convocatorias y de que los grupos implicados sumaban 180.000 seguidores.
Pero defendió que aquella información no permitía anticipar «la escala, naturaleza o probabilidad» de lo que finalmente ocurrió.
Según el presidente, la prueba estaría en que el propio CNI no elevó una alerta de mayor nivel.
Sánchez sostuvo que Inteligencia se limitó a transmitir la información mediante mensajes y conversaciones con la Delegación del Gobierno y la Guardia Civil, sin emitir una alerta superior a otros organismos.
Y concluyó:
«Nadie podía anticipar la crisis migratoria que se produjo los días 30 y 31. Ningún organismo competente lo hizo. Ni en España, ni en la UE».
El Gobierno distingue entre «aviso» y «alerta de llegada masiva»
Esta es ahora la principal línea argumental del Ejecutivo.
El Gobierno no niega que existieran advertencias.
Lo que sostiene es que ninguna advertencia pronosticaba una entrada de la magnitud que finalmente se produjo.
Fuentes del Ejecutivo han insistido en que las comunicaciones del CNI del 29 de julio «nunca alertaron de una llegada masiva», sino de convocatorias que circulaban en redes sociales.
Es decir, el Gobierno diferencia entre conocer que se preparaban intentos de entrada y saber que aquellos movimientos terminarían desembocando en una crisis migratoria de dimensiones extraordinarias.
Pero los documentos dejan una pregunta incómoda
La documentación desclasificada introduce, sin embargo, una cuestión difícil de evitar.
Si el día anterior se conocía que existía un llamamiento para entrar «por valla y mar», que había grupos específicos organizándolo y que algunas de las comunidades donde se difundía acumulaban 180.000 seguidores, ¿qué medidas preventivas se adoptaron durante aquellas horas?
El CNI no solo había detectado conversaciones genéricas sobre inmigración.
Había identificado una fecha, una forma de entrada, una circunstancia considerada favorable —la Fiesta del Trono— y un volumen potencial de difusión considerable.
Incluso alertó a los servicios secretos marroquíes.
Eso no significa necesariamente que Inteligencia pudiera prever que decenas de miles de personas terminarían llegando a Ceuta.
Pero sí demuestra que existía información concreta sobre una amenaza fronteriza para el día siguiente.
La discusión ya no es si hubo aviso
Los documentos cambian así el centro del debate.
La pregunta inicial era:
¿avisó el CNI?
Después de la desclasificación, la respuesta es sí.
El CNI comunicó el 29 de julio la existencia de convocatorias para realizar entradas por mar y por la valla, informó a la Delegación del Gobierno y a la Guardia Civil y trasladó también la información a los servicios de inteligencia marroquíes.
La verdadera pregunta pasa a ser otra:
¿eran aquellos avisos suficientes para que el Gobierno reforzara preventivamente la frontera antes del 30 de julio?
Sánchez sostiene que no, porque nadie podía prever la dimensión que alcanzaría la crisis.
Pero los documentos desclasificados por su propio Gobierno dejan constancia de algo que ya no admite demasiada discusión:
24 horas antes de que Ceuta afrontara una de las mayores crisis migratorias de su historia reciente, el CNI sabía que se estaba convocando un «asalto por valla y mar» y avisó de ello.


