La selección española comenzó su andadura en el Mundial con un inesperado empate sin goles frente a Cabo Verde, una de las grandes sorpresas del torneo.
El combinado dirigido por Luis de la Fuente dominó la posesión durante prácticamente todo el encuentro, superando el 70% del control del balón, pero fue incapaz de encontrar el camino del gol ante una defensa africana perfectamente organizada y liderada por el veterano guardameta Vozinha.
España acumuló ocasiones durante los noventa minutos. Ferran Torres, Oyarzabal, Laporte, Fabián Ruiz, Mikel Merino y Cucurella probaron suerte, pero siempre apareció la figura del portero caboverdiano para frustrar las opciones de La Roja.
La entrada de Lamine Yamal en la segunda mitad revolucionó parcialmente el ataque español, aportando velocidad y desequilibrio, aunque tampoco consiguió romper el muro levantado por Cabo Verde.
Incluso en el tiempo añadido el conjunto africano estuvo cerca de llevarse una victoria histórica cuando Borges remató un córner que obligó a intervenir a Unai Simón.
El resultado deja a España obligada a reaccionar en su próximo compromiso y convierte a Cabo Verde en una de las revelaciones inesperadas del campeonato.