Los presupuestos de Alicante para 2026 reciben críticas de PSPV, Compromís y EU-Podem, mientras Vox presenta condiciones al PP
Alicante, 3 de diciembre de 2025
Los partidos de la oposición en el Ayuntamiento de Alicante han expresado sus primeras impresiones tras la aprobación del proyecto de presupuestos municipales para 2026, valorado en 367,3 millones de euros. El PSPV, Compromís y EU-Podem han criticado al gobierno del alcalde Luis Barcala (PP) por lo que consideran un recorte en inversiones y un enfoque continuista y conservador. Por su parte, Vox ha señalado que el cumplimiento de acuerdos previos con el PP es esencial para considerar una negociación sobre el presupuesto.
Ana Barceló, portavoz del grupo socialista, ha manifestado su “absoluta decepción”, sosteniendo que las inversiones continúan disminuyendo y que los proyectos presentados son reciclados y raramente ejecutados. Asimismo, Barceló criticó al ejecutivo local por atacar al Gobierno de España, a pesar de la reciente publicación en el Boletín Oficial del Estado que permite el uso de remanentes acumulados para proyectos sostenibles.
Rafa Mas, portavoz de Compromís, calificó la gestión presupuestaria del equipo de gobierno municipal como cercana al “esperpento”, recalcando la repetitividad de los proyectos sin ejecución real y criticando la falta de infraestructura social básica en la ciudad.
Desde EU-Podem, se criticó la falta de transparencia y participación en el proceso de elaboración de los presupuestos, destacando que las inversiones per cápita son mínimas comparadas con las necesidades sociales. Manolo Copé señaló la carencia de planificación y visión, lo que, a su entender, repercute negativamente en la ciudad.
Por su parte, Carmen Robledillo, portavoz de Vox, afirmó la confianza en la aprobación del presupuesto antes de fin de año, aunque subrayó que cualquier negociación futura dependerá del cumplimiento de acuerdos anteriores. Robledillo resaltó que existen muchas medidas que deben ser pactadas para asegurar el apoyo de Vox, advirtiendo que no se otorgará un “cheque en blanco” al PP sin condiciones claras.
Este escenario político en Alicante se enmarca en un contexto en el que el ejecutivo de Barcala no cuenta con mayoría en el pleno, lo cual obliga a buscar apoyo entre las fuerzas de la oposición para sacar adelante el proyecto de presupuestos.