Noticias RSS de Valencia
La solidaridad se vuelca en un proyecto de futbolines en Paiporta
El Colegio Carmelitas Vedruna de Alcoy ha completado con éxito una campaña solidaria iniciada a principios del pasado abril con el objetivo de ayudar a un artesano de Paiporta, cuyo taller resultó gravemente afectado por la gota fría del 29 de octubre. La iniciativa buscaba permitirle continuar con su oficio y, como resultado, el artesano ha recibido los dos futbolines que fueron solicitados.
Con 56 años y más de 40 dedicados al oficio, el carpintero se vio tentado a dejar su trabajo de fabricación artesanal de futbolines debido a los daños que la crecida del barranco del Poyo provocó en su negocio y en los pedidos en elaboración. Sin embargo, un profesor del mencionado colegio de Alcoy, tras participar como voluntario en la zona afectada, propuso que el colegio encargara dos futbolines para evitar que el artesano abandonara su actividad.
Inicialmente, la campaña se denominó ‘Agustín, fes-nos un futbolí’ y, en corto plazo, la comunidad educativa logró reunir los 1.800 euros necesarios para el encargo. La frase que resumió este esfuerzo colectivo fue: «Agustín, ací tens els 1.800 euros dels futbolins».
Este proyecto de micromecenazgo y aprendizaje-servicio movilizó desde los estudiantes más jóvenes de Infantil hasta los de Secundaria. Gracias a su esfuerzo conjunto, el colegio recibió dos futbolines fabricados por el artesano valenciano, los cuales fueron donados al club deportivo Vedruna.
Ángela Linares, directora pedagógica del centro, destacó que la iniciativa no solo ha logrado recaudar fondos, sino también fomentar valores solidarios. Ha sido un impulso para la solidaridad, el emprendimiento y la concienciación sobre los desastres naturales y la protección del patrimonio cultural.
Portavoces del colegio han destacado la relevancia especial de esta acción en el marco del 200 aniversario de la fundación de la institución: «Al igual que Joaquina de Vedruna, aspiramos a ser una presencia activa donde más se necesita. Hoy, Agustín y su taller representan esa necesidad», señalaron.
Tras el éxito alcanzado, el colegio está considerando convertir esta experiencia en un proyecto permanente de emprendimiento social y servicio a la comunidad.