El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha recordado que las personas que no puedan acudir a su puesto de trabajo debido a los incendios forestales tienen derecho a disfrutar de hasta cuatro días de permiso retribuido, una medida contemplada en los llamados permisos climáticos incorporados al Estatuto de los Trabajadores.
Además, el departamento que dirige la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, prepara un nuevo paquete de medidas extraordinarias para ampliar la protección laboral de los trabajadores afectados por esta emergencia.
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Cuatro días de permiso retribuido
A través de un mensaje publicado en la red social Bluesky, Yolanda Díaz ha recordado que el Ministerio ha activado todos los mecanismos de protección laboral previstos para situaciones de emergencia como los incendios forestales que afectan a distintas zonas de España.
La normativa permite que aquellos trabajadores que no puedan desplazarse hasta su centro de trabajo o cuya actividad resulte imposible por motivos de seguridad dispongan de hasta cuatro días de permiso retribuido, sin pérdida de salario.
El Gobierno prepara nuevas ayudas
Fuentes del Ministerio de Trabajo han confirmado que el Ejecutivo ultima un paquete de protección ampliada para los trabajadores afectados por los incendios.
La medida contempla que el Estado asuma íntegramente el coste salarial y las cotizaciones sociales de aquellas personas que no puedan desempeñar su actividad laboral como consecuencia directa de la emergencia.
Aprobación prevista este martes
El nuevo sistema de protección previsiblemente será aprobado mediante un real decreto-ley en el próximo Consejo de Ministros.
Aunque nace como respuesta a la grave situación provocada por los incendios forestales de este verano, el objetivo del Gobierno es que esta cobertura tenga un carácter permanente y pueda aplicarse también en futuras situaciones de emergencia extrema.
Protección para futuras catástrofes
La intención del Ministerio es consolidar un mecanismo estable que permita proteger tanto a trabajadores como a empresas cuando fenómenos extremos, como incendios, inundaciones o episodios meteorológicos severos, impidan desarrollar la actividad laboral con normalidad.
Con esta iniciativa, el Ejecutivo busca reforzar la seguridad laboral y garantizar que los trabajadores afectados por este tipo de catástrofes no vean perjudicados sus ingresos mientras dure la emergencia.